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Mirarse en otros ojos – La Ferni

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    El disco abre con una despedida que también es un regreso. «Volver a volver», del querido Gabo Ferro, es una canción profunda para empezar, y en la voz de La Ferni conviven la potencia y la calidez. «Irse es volver a volver» se repite una y otra vez y cada vez suena más hermoso y profundo. Nahuel Quipildor la acompaña en guitarra con un toque exquisito: deja la voz al frente y pinta el paisaje sonoro con una sensibilidad que acaricia.

    Mirarse en otros ojos es el primer disco de estudio de La Ferni, editado por Acqua Records en diciembre de 2025 y producido de forma autogestiva junto a Nico Rey, productor y percusionista, con Marce Vicente en violonchelo y Quipildor en guitarra. Son ocho canciones en formatos distintos (dúo, banda, voz y guitarra sola) y marcan también su debut como cantautora: «El toque del pibe», sobre un poema de Ioshua, y «Nani», sobre un texto de Susy Shock, grabadas apenas con su guitarra. En el medio aparece «Sin palabritas», la cueca de Eladia Blázquez. La Ferni lo pensó como un guiño a los primeros discos de Mercedes Sosa y sus Canciones con fundamento: acá están los suyos.

    «Puentes como liebres», esa bella composición de Mocchi inspirada en la obra de Mario Benedetti, es el único tema sin guitarra. La emoción la convida el piano, en manos de Noelia Sinkunas, y no cualquier piano: el histórico instrumento de Sebastián Piana, grabado en vivo. Después llega «Zamba del vuelo», de María Laura Alemán, una canción que nace de su propia identidad y de su tránsito como mujer trans. En la voz de La Ferni, la misma que en 2021 obligó a Cosquín a borrar las categorías de género de su certamen, esa carta de presentación se vuelve himno de visibilidad y orgullo de las identidades disidentes dentro de un género tradicionalmente conservador.

    El cierre es «El otro país», de Teresa Parodi. Ese país de pueblo, de diversidades y de luchas que late en la obra y en la voz de La Ferni. El título del disco sale de un verso de Susy Shock en «Nani», y al terminar la escucha se entiende por qué: ese otro país no queda lejos. Está en los ojos de quien canta al lado, y de quien escucha.

    Ale Simonazzi