Celebramos la existencia de una orquesta de guitarras que hace de la música popular argentina su razón de ser, un signo de identidad trabajado y habitado. Eso es El Guitarrazo desde 2002, cuando Juan Falú y Roberto Calvo la fundaron como orquesta escuela —un espacio abierto a guitarristas de todos los niveles y procedencias. Eso sigue siendo hoy, bajo la coordinación de Ignacio Eguía y Daniel Schneck.
Nuestra canción es su cuarto disco y llega en un momento preciso: el centenario del nacimiento de Eduardo Falú. El disco homenajea al salteño que hizo de la guitarra su voz y de la canción popular una bandera.
El programa reúne nueve obras, casi todas escritas junto a Jaime Dávalos y una con Manuel J. Castilla: zamba, cueca, tonada, río, nostalgia, monte. Los arreglos son de los propios integrantes del conjunto —Ignacio Romero, Lucas Bragán, Nacho Eguía, Daniel Schneck— y de de invitados como Milagros Caliva y Juan Falú. Cada pieza fue pensada para ese organismo particular que es una orquesta de guitarras: voces divididas en primeras, segundas, bases y bajos, con la densidad y el matiz que eso permite.
Invitados de lujo que dialogan con el ensamble: Juan Falú participa en «Río de tigres» y en «La angaquera», que él mismo arregló. Cecilia Pahl, Milagros Caliva y Coqui Ortiz suman emoción y belleza en «Oro verde», «La atardecida» y «Las Golondrinas» respectivamente; la Orquesta Argentina de Charangos cierra el recorrido en «La huarmillita», sumando otra capa de raíz latinoamericana al tejido de cuerdas.
El disco fue grabado en tres días en los estudios ION, con registro de Osvaldo y Pablo Acedo, mezcla de Hernán Schneider y masterización de Francisco Baeza. La cadena técnica está al servicio de preservar lo que la agrupación tiene en el vivo: el pulso colectivo, la respiración compartida, la identidad que se construye toque a toque en un espacio donde —como apuntó Juan Falú— reina «la mística y la pasión en un ambiente noble, horizontal y gozoso».
Nuestra canción puede escucharse como homenaje, como afirmación de identidad o como una demostración tranquila de que el folklore argentino tiene mucho por decir. Las tres lecturas son válidas. Y las tres son ciertas.
Ale Simonazzi
El guitarrazo









