Revuelto

Zabala-Ortiz creadores de “Paisajes” de belleza

Música En su primer encuentro formal sobre un escenario, Cecilia Zabala y Coqui Ortiz ensamblaron sus personales talentos en Hasta Trilce para construir los “Paisajes” que pusieron nombre al soberbio espectáculo compartido. La guitarra, la voz, la poesía, esas materias primas de la canción, tienen el inasible poder de saber combinarse y abrazar infinitas posibilidades si es que anidan en espíritus inquietos, diversos y sensibles como los de Cecilia Zabala y Coqui Ortiz quienes en la noche del jueves se cruzaron artísticamente por primera vez para proponer “Paisajes”. Envueltos en la intimidad espacial y sonora de la sala porteña Hasta Trilce donde cada quien presentara sus novedades discográficas durante 2025, la improvisada dupla regaló desde fragmentos de confirmación de sus dotes autorales e interpretativas pero también de asombro ante un repertorio que fue brotando en una suerte de fogón y que hasta regaló momentos compartidos que invitan a imaginar futuras andanzas de a dos. Una de esas confluencias marcó el inicio de la velada con “El matecito de las siete”, un clásico del artista chaqueño que añadió una hermosa versión más a su cuantioso recorrido, y después la noche fue entregando momentos individuales pero nunca solitarios entre la compañía escénica y el expectante silencio del público. Cecilia, dueña de una musicalidad todoterreno que explota en lirismo desde una guitarra virtuosa y una voz plena de matices, escogió para sus intervenciones cinco de las piezas de sus más reciente y octavo disco solista “Sagrado rito”, pero también “Vermelho” que, recordó, compuso en una visita al Chaco. En el caso del visitante, que aportó su cálida hondura para abrazar un repertorio donde los colores de su territorio permiten viajar al seno de esa identidad pero también remontar otros cielos sin fronteras, repasó tres magníficos momentos de “Álbum de memorias” (el quinto y evocativo álbum de su cosecha personal), además expandió esos horizontes con más de tres décadas de fecunda actividad. Ella sola –capaz de hacerle músicas a textos de Javier Ruibal en “Sagrado rito” o escribir a partir de la guitarra de Juan Falú en “Sólo asi”) se lució especialmente en “Arte poética” e “Inventario”. Coqui, a su turno, recuperó el inspirado “Chamamé que se eleva”, defendió su propio mito en “El suquipuquero” y regaló “Tres esquelas”, un amoroso alegato que enlaza desde su madre hasta sus descendencias y que forma parte de una vasta producción que todavía no publicó pero está dispuesto a registrar. Animándose al dúo, Zabala y Ortiz se vincularon en torno a “Resistencia” y “Tonada de los viñedos” (dos creaciones que la artista porteña compuso respectivamente con Miguel Cantilo y Teresa Parodi) y para el bis de despedida, a casi 90 minutos del inicio, volvieron a reincidir a partir de la inmensa «Sólo luz» de Raúl Carnota. Invocando a los duendes y proponiendo la audacia de inyectarle belleza a este mundo hostil, Coqui y Cecilia consiguieron sumarle “Paisajes” a una canción que entre legados y novedades sigue batallando con la emoción a flor de piel.   Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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Zentner y el Coro Femenino Guastavino reponen una memoria sonora

Música Una decena de obras de tres siglos atrás compiladas por el obispo Martínez Compañón son recuperadas por los arreglos de Javier Zentner quien junto a las voces femeninas de la Escuela Coral Carlos Guastavino de Santo Tomé las ofrecerá el sábado a las 18 en un concierto gratuito del Auditorio DAMUS. El músico, compositor y docente Javier Zentner, con una larga y reconocida actividad como director coral, tendrá la batuta, los arreglos y la producción del concierto “Martínez Compañón. Una Mirada Nueva. Concierto para Coro Femenino” que el próximo sábado desde las 18 tendrá su primera presentación porteña tras la premiere mundial de agosto pasado en la ciudad de Santa Fe. Con entrada gratuita en el Auditorio DAMUS de la UNA (Av. Córdoba 2445), las voces serán las del Coro de la Escuela Coral Carlos Guastavino de Santo Tomé, que comanda Evelyn Plaumer, que deberá encarnar la recopilación que el obispo de Trujillo, Perú, Baltasar Jaime Martínez Compañón, encaró a mediados de la segunda mitad del siglo XVIII, y volcó en un códice manuscrito en nueve volúmenes, 1411 acuarelas y una veintena de partituras musicales que documentan su vida en la diócesis. Las músicas –registradas aproximadamente hacia 1780- fueron transcritas en forma de melodía con bajo, sin indicaciones de orgánico, orquestación ni formato coral. El contenido de los textos es variado y abarca desde la temática navideña hasta contingencias cotidianas y conflictos de amores. Sobre ese material, Zentner (que fue integrante y arreglador del Cuarteto Zupay, tomó parte del Coro Estable del Teatro Colón, el Conjunto 9 de Cámara y el conjunto madrigalista Cantica Nova, dirigió el Quinteto Clave y actualmente es responsable del Coro Cumpa), hizo un trabajo para conformar un repertorio de una decena de piezas sobre las 20 que componen el material completo. “Yo me acerqué inicialmente al material del Códice Martínez Compañón en mis tareas de productor artístico y acompañante musical del maestro Néstor Andrenacci en la grabación de un disco muy lindo que se llamó ‘Convidando está la noche’, que estaba dedicado a lo que se llama barroco latinoamericano. Y ahí tuve un primer acercamiento, incluso un lindo acercamiento musical porque a veces fue necesario improvisar ideas de instrumentación y en una de las obras aparezco en la ficha técnica tocando ‘Cajón de Sacristía’ que fue un instrumento que lo inventamos eh pidiendo prestado de la sacristía el cajón de un mueble para hacer un poco de percusión”, señala Zentner. Consultado acerca de su labor específica como arreglador de esas obras, el artista, de 74 años, apunta: “Yo le di seguimiento a ese material que es muy entrañable, muy sencillo, muy simple, pero a la vez con una gran belleza interior que trabajé con el criterio de que estas músicas son músicas populares, adaptables al cancionero latinoamericano que conocemos hoy día, lo que se ha llamado en algún momento raíz folclórica o proyección folclórica. Entonces mis arreglos corales son como si quisiera hacer una zamba del Cuchi Leguizamón o un loncomeo, no es distinto a eso. Porque, por otro lado, encontré justamente allí la raíz donde se junta la vertiente española, la vertiente de los pueblos originarios y, muy influyentemente, la vertiente negra. De hecho, eso aparece mucho en las ilustraciones del códice que son 1411 muy bellas acuarelas donde muchas de ellas están dedicadas a escenas donde la gente canta, toca y baila y ahí se aprecian mezcladas estas tres perspectivas”. En el mismo sentido, el autor de “Suite de Sefarad” y de las músicas para los haikus de Jorge Luis Borges, entre otras creaciones, considera que el rescate hecho por Martínez Compañón “están los embriones del huayno, de la chacarera en 6×8 cuando es con percusión, de la chacarera como joropo cuando instrumentamos solamente con cuerdas”. -¿Por qué este repertorio se propone para coro femenino? -Lo propuse para coro femenino a propuesta de mi amigo Gabriel Garrido, el gran maestro musical argentino que ha hecho carrera en Europa dedicándose al barroco americano, cuando tomando un café en el Bar Británico frente al Parque Lezama puso sus ojos en el horizonte y dijo, ‘qué lindo que sería el repertorio de Martínez Compañón cantado solamente por voces femeninas. Lástima que no haya esos arreglos’. Pero ni me miraba, miraba lejos. Así que asumí ese desafío e hice el trabajo durante entre ocho y diez años con interrupciones, y cuando esto estuvo listo, a comienzos de 2025, lo llevé a una asamblea de la Asociación de Directores de Coro de la Argentina que se hizo en Mendoza. -¿Cómo se da la confluencia con el Coro de la Escuela Coral Carlos Guastavino de Santo Tomé? -En esa asamblea en Mendoza, la comisión tuvo la muy buena idea de incluir una multiplicidad de pequeños talleres y conferencias, donde más de 50 expositores mostramos ideas, trabajos, comentarios, procedimientos y allí yo conté la historia de esta versión para coro femenino de las músicas encontradas en el códice y las mujeres de la Escuela Coral Carlos Guastavino de Santo Tomé se vinieron a mi taller y quedaron muy entusiasmadas con lo que escucharon y con lo poco que se pudo cantar. Pero ahí mismo nos fuimos a otra sala, cantamos un poco de una de las obras y quedó el entusiasmo por montar las 10 piezas en forma en concierto, una experiencia que tuvo su estreno mundial a finales de agosto de 2025 en la provincia de Santa Fe. Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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Montes devela “Un mundo guardado” que lo une a Yupanqui

Música Con el disco “Un mundo guardado–Canciones y poemas de Atahualpa Yupanqui”, Marcos Montes traza un personal acercamiento a esa herencia que asumirá el sábado en vivo con un recital gratuito en el Borges. El artista Marcos Montes, actor y músico capaz de abordar muy diferentes registros interpretativos, sorprende al adentrarse con conocimiento y personalidad en el universo yupanquiano con el álbum “Un mundo guardado–Canciones y poemas de Atahualpa Yupanqui” (Los Años Luz) que el próximo sábado a las 20 asumirá en vivo en un concierto gratuito en el Centro Cultural Borges (Viamonte 525). En notas de prensa Montes reveló que su vínculo con este repertorio lleva 15 años por escenarios de Argentina, Uruguay, Francia y España aunque la inspiración para abordarlo duplica ese tiempo ya que se remonta al momento en el que presenció en el Teatro Nacional Cervantes un concierto homenaje de Suma Paz a su mentor y sumo artista criollo. “’Hay un aromo nacido en la grieta de una piedra / parece que la rompió pa’ salir de adentro de ella’ nos dijo Suma a los espectadores. Ese día sentí un llamado, como me había pasado pocos años antes, cuando resolví dedicarme al teatro. Aunque ahora era otra la urgencia: me llegaba la necesidad de pasar el mensaje que la tierra tiene para sus hombres y mujeres”, evocó. Entre aquella revelación y el trabajo personal para hacer asumir ese legado, el cantante y guitarrista recién tomó la decisión de dejar registro de ese tránsito cuando se conformó la compañía Telón de fondo, junto a la pianista Fernanda Morello y el cineasta y autor José Militano. Acerca de ese proceso, Montes citó el consejo que Atahualpa Yupanqui supo darle a Suma Paz: “En la vida del artista hay largas esperas, y hay que saber detenerse. El camino es largo; cuidado con los atajos, son cortos, son lindos, pero la van a llevar a otro lado” y en tiempo presente apunta: “Deseo que los años que esperé para acercar al público este disco den cuenta de mi compromiso con la obra y el pensamiento de nuestro máximo trovador”. Pese a su sólido vínculo con la guitarra, al momento de grabar las nueve trabajadas piezas, sumó dos aportes pianísticos para sendas zambas: el de Facundo Ramírez en “La arribeña” y el de Gabriela Bernasconi en “La añera”. Pero otras zambas, la milonga campera, la entrerriana y la huella las aborda en solitario en una nómina que completa con “Milonga del peón de campo”/”Para el que mira sin ver”; “Los horneros”; “Recuerdos del Portezuelo”; “El aromo”/”Huella, huellita”; “El vendedor de yuyos”; “Zamba perdida”; y “Mi regreso”. Montes, además, incorpora otro de sus talentos al recitar intercaladamente versos de Don Ata para ofrecer un recorte parcial pero acabado del creador fallecido 23 de mayo de 1992, a sus 84 años, en la ciudad francesa de Nimes. “Un mundo guardado-Canciones y poemas de Atahualpa Yupanqui” toma algunas de las facetas del autor (o co-autor) de más de 300 obras, entre ellas: “Los ejes de mis carreta”, “Chacarera de las piedras”, “Luna tucumana”, “El arriero”, “Los hermanos”, “Piedra y camino”, “Zamba del grillo” y “Coplas del payador perseguido” y también una parte de su producción poética presente en títulos como “El cielo está dentro de mí”, “Cerro Bayo”, “Aires indios” y “El canto del viento”, aunque sobre ese friso sonoro despunta la voz propia de Montes quien no se limita a la mera recreación de esos tesoros culturales. Con esta placa, el artista alcanza su quinto volumen después de “Now’s the time” (2000) con el grupo de jazz vocal Blow Back; “Way down South” (2004); “Toco y me voy… un poco toco”, con la cantante y actriz Gipsy Bonafina (2008); y “Trois tangos”, con Axel Krygier y Gonzalo Demaria (2010), además de ostentar una imponente actividad actoral que entre 2009 y 2018 lo llevó a residir en Francia para trabajar con Alfredo Arias. También fundó el grupo de teatro (H)umoris Dramatis junto a Carlos Portaluppi y Guillermo Ghío e hizo participaciones en televisión, series y cine bajo las órdenes de James Ivory, Roland Joffe, Ana Katz, Anahí Berneri y Daniel Burman, entre más. Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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El tango contemporáneo tiene segunda edición de los Premios Tango Siglo XXI

El próximo 20 de mayo a las 19h en el querido espacio Hasta Trilce del barrio de Boedo, habrá una nueva oportunidad de visibilizar la amplia y rica producción tanguera que sucede año a año. Por Flor Meluso Gracias a la iniciativa que impulsan los periodistas, gestores culturales y comunicadores Andrés Valenzuela, Ximena Pascutti y Nacho Villabona, los Premios Tango Siglo XXI transcurren su segunda edición y se instalan como una celebración de la música ciudadana actual. Tanto las categorías como los nominados surgieron del trabajo de escucha, debate y selección de un Jurado de Preselección convocado especialmente para la tarea. Este Jurado incluyó referentes del ámbito:Gabriel Plaza, Flavia Angelo, Facundo Arroyo, Mariana Fossati, Gabriel Cocaro, Paula Sterczek, Nacho Babino, Irene Amuchástegui, Pablo Vázquez, Hernán Astudillo y Mariano Suárez. Con una conferencia de prensa también en Hasta Trilce, y con algunos de los miembros del jurado presentes, se anunciaron las ternas que conforman la selección de trabajos discográficos. Tanto los organizadores como algunos miembros del jurado de preselección, hicieron hincapié en la cantidad de producciones (unas 187) durante el año 2025.  “La dinámica no contempla que los artistas deban postularse, sino que nosotros relevamos y escuchamos todo lo que nos llega”, explicó Nacho Villabona, quien oficia de coordinador del Jurado como parte de la organización de los Premios. Además, este año se sumaron dos nuevas categorías: “Mejor disco en vivo”, ya que se dieron cuenta que había una gran cantidad de material grabado de esa manera e “Invocación” donde los artistas invitan a hacer una relectura de obras consagradas. “El espíritu es que entren todos los estilos del tango que se hacen actualmente”, destacó Flavia Angelo. Las categorías, que pueden cambiar de un año al otro, buscan reflejar lo que fue la producción discográfica del año anterior. A continuación compartimos quienes serán protagonistas de la gala del 20 de mayo y de la cual se desprenderán los ganadores de 2026: Mejor Disco Grupo de Cámara instrumental ● “Con todo” Horacio Romo, Pablo Agri y Emiliano Messiez ● “Paisajes de Buenos Aires” Franco Bruschini Quinteto ● “500 Motivaciones” Luis Ceravolo 4 Mejor Disco Orquesta Instrumental / Orquesta de Concierto ● “Legado Pane” Orquesta Típica Julio Pane (disco póstumo) ● “Pinceladas del tiempo” Orquesta de Tango de la UNA. Dir. Andrés Pirotti ● “Alquimia” Sur del Sur Ensamble, Víctor Lavallén y Horacio Cabarcos Mejor Disco Solista Instrumental ● “Sur (como respuesta a todas las preguntas)” Adrián Iaies ● “Camino” Natsuki Nishihara ● “Las cuatro estaciones” Noelia Sinkunas ● “The still unknown (& unfinished) album recording name” Marcelo Nisinman Mejor Disco Cantor o Cantora / Disco Vocal Instrumental ● “Mensaje 50” Daisy Lombardo y Ramiro Gallo Quinteto ● “Pratanguero: 4o Esquina Final” Ariel Prat ● “Canciones en el estudio” Mica Sancho ● “Toma I” Lautaro Mazza Y Oscar De Elía Mejor Disco Electrotango ● “Re” Otros Aires ● “Doscerodosx” D’Amico ● “Nontango” Godoy Mejor Disco Tango Fusión ● “El viejo Caminante” Dino Saluzzi, Jacob Young y José María Saluzzi ● “Tangomorphosis” Pablo Estigarribia ● “Saga” Yamandu Costa con Martín Sued & Orquesta Assintomática Mejor Disco Milonguero ● “Icónico y barrial” Orquesta Típica Misteriosa Buenos Aires ● “Santo Milonguero” Orquesta Típica Andariega ● “Los 3 temores de Tango Bardo” Tango Bardo con Cucuza Castiello, Chino Laborde y Roberto Minondi Mejor Disco Tango Criollo ● “Canto mi canto” Nahuel Roht ● “Escaleras, candilazos y baldíos” Quinteto Criollo González Calo y Juan Seren ● “Pillos y atentos” Las Guitarras Sensibles De Flores Mejor Disco Tango Canción ● “La noche interminable” Orquesta Cuerdas del Plata y Mariana Michi ● “Tiempo de amar o morir” La Martino Orquesta Típica ● “Fronda” Madreselva Mejor Disco Nuevas Tendencias ● “Un mar de niebla” Dúo Tello-Echeveste ● “Dance me to the end of noise” El Cachivache Quinteto ● “Julián Peralta: Sofía y los sueños” Mariano González Calo, Julián Peralta y Orquesta Cuerdas del Plata Mejor Disco En Vivo ● “Canciones de dos puertos” Alfredo Piro Rinaldi ● “Vivo Veinte” Quiero 24 ● “Puro tango” La Chicana ● “En Vivo 20 Años” Tanghetto Mejor Disco Invocación [Relectura de obra] ● “Zorzal eterno” Las Bordonas ● “Rovira 100” Sónico ● “Tribute to Juan Carlos Cáceres” Le Collectif Tango Negro Ensemble Mejor EP Tango Instrumental ● “Ciudad Tango” Fabio Hager Sexteto ● “Los perros ladran” Los Perros Ladran y Rodolfo Mederos ● “Periferia Vol. I” Arcano Tango Mejor EP Tango Cantado ● “Troilo” Cucuza Castiello y Tango Bardo ● “Tirando pa ́ no aflojar” Elis Roig ● “Sesión Parque Leloir” Julieta Laso Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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¿La música nos está aplastando el cerebro? Pesoa en El Desconcierto.

Un video titulado Música para no pensar disparó el comentario de apertura en El Desconcierto, el programa que se emite todos los domingos de 10 a 13 por Revuelto Radio. Quique Pesoa arrancó el programa con una pregunta incómoda sobre la música que consumimos, los algoritmos que la moldean y lo que eso le hace a nuestro cerebro. Y anticipó el riesgo de plantearla: que suene a «viejo de mierda quejándose de la música de ahora». Por eso aclaró desde el arranque que acá hay algo más que nostalgia. A continuación, y a pedido de oyentes, el comentario completo: En el mientras tanto, esto de la pantallita, esto de los seis segundos que pasan cuando estás scrolleando, esto de que si a los seis segundos no te llamó la atención, pasa a otro scroll. Seis segundos… esto dice un un vídeo que ví y que le pedí a la inteligencia artificial que me lo pase a texto. Luego le pedí que haga una interpretación, para ver qué decía, para ver cómo interpreta esto titulado «música para no pensar». La inteligencia artificial me contesta y me dice: el autor sostiene que la música actual no es arte, sino un producto neuroquímico diseñado para una mente que ha renunciado a la profundidad, define la situación como una involución cognitiva planificada y una homogenización del espectro sonoro, donde la melodía y la lírica han muerto bajo el autotune. Basándose en estudios de la Universidad de Viena, afirma que la música es ahora más simple, ruidosa y pobre en vocabulario, con un 40 por ciento menos de variaciones tonales que en los años 70. La industria busca activos financieros predecibles, mediante la compresión de la sonoridad, eliminando rangos dinámicos para un cerebro en vigilia pasiva. El algoritmo de TikTok ha reconfigurado la dopamina del cerebro. Si no hay un estímulo masivo en seis segundos, el usuario pasa al siguiente contenido, lo que obliga a los productores a eliminar introducciones y desarrollar estribillos eternos. Esta glucosa digital deja al oyente desnutrido. El discurso advierte que la música simplificada sólo activa el sistema límbico primario, mientras que la compleja fomenta la resolución de problemas y la empatía. Quien acepta canciones basura, por pereza mental, terminará aceptando discursos políticos totalitarios al perder su capacidad de filtro. Además, vuelve a Forster, la desaparición de la metáfora y el uso de letras literales y crudas eliminan el misterio, incapacitándonos para entender realidades complejas. Finalmente, el autor propone la escucha activa como un acto de rebelión política y una forma de recuperar la soberanía del oído frente a la dictadura de lo mediocre impuesta por los algoritmos de Silicon Valley. Puntos clave y planteamientos importantes. Los argumentos del autor se pueden agrupar en cuatro ejes fundamentales. 1. Degradación técnica y artística. Simplicidad sistémica. Se ha reducido drásticamente la variedad de acordes y la complejidad armónica ha sido sustituida por el loop infinito. 2. Uso del autotune. No se usa por estética, sino como una corrección robótica para ocultar la mediocridad acústica y la falta de talento real. 3. Obsolescencia programada. Las canciones duran menos de 3 minutos porque las plataformas pagan por reproducción, no por calidad, lo que fragmenta la atención humana. 4. Impacto neurológico y cognitivo. Atrofia mental. La música ultrasimplificada contrae la materia gris y entrena al cerebro la impaciencia crónica buscando gratificación instantánea, el estribillo inmediato, sin esfuerzo. 5. Pérdida de pensamiento abstracto. Al reducir la lírica a pocas palabras sobre sexo y consumo, se castra la capacidad emocional y la posibilidad de procesar conceptos complejos o éticos. 6. Control social y político. Domesticación masiva. La industria utiliza la música para mantener a las personas en su lugar a través del ritmo y el entretenimiento de baja intensidad. El ruido contra la reflexión. Se evita el silencio porque es el laboratorio de la insurrección. El ruido constante de fondo impide que el individuo piense por sí mismo. Este análisis lo hicieron Gonzalo Gesualdo y Mercedes Pesoa. Les mandé el audio, le pidieron a la inteligencia artificial que lo pase a texto y después que lo analice. Y la verdad, esto me hace pensar mucho. Fíjate cómo la inteligencia artificial logró armar un corpus pequeño que yo puedo compartir con vos porque me pareció interesante. Porque acá hay un alegato en contra de esta música que va simplificando las cosas y nos aplana el melón. Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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A los amores, en vivo: Duratierra y la potencia del abrazo colectivo

Grabado a sala llena, este video-disco es un registro sensible de un tiempo compartido. Puesta en escena cuidada, sonido atesorado y una banda que comparte folklore sin fronteras y con raíz. Por Ale Simonazzi Foto Rocío Coelho Duratierra vuelve en forma de abrazo audiovisual: “A los amores en vivo en el ND”, su primer video-disco, registrado a sala llena los días 6 y 7 de junio de 2025 en el ND Teatro, en Buenos Aires. Quienes allí estuvimos podemos revivir a través de este cuidado registro, noches de emoción profunda, de encuentro. Esa sensación de salir a la calle con el corazón hinchado de belleza, luego de que la música nos hubiera corrido el velo de lo cotidiano para mostrar lo esencial. El camino de Duratierra es de búsqueda, riesgo y compromiso, pero sobre todo de construcción colectiva en torno a la música y la palabra. Esa noche Duratierra fue todo eso: un lugar donde la música no es decoración del mundo, sino herramienta para habitarlo con más verdad. “A los amores” ya era un hito en la trayectoria del grupo, un disco que no nos cansamos de recomendar. Pero lo que ocurre cuando estas canciones vuelven al escenario es otra cosa: vuelven a respirar y, por ende, respiran distinto. Duratierra lo sabe y lo practica: la música se vuelve plena cuando es celebración colectiva, cuando el “estar juntos/as” no es una frase de consigna, sino energía concreta, palpable, que nos sostiene. El registro audiovisual, a cargo de Conurbana Audiovisual, logra esa magia: atesorar el detalle sin apagar el misterio. Con dirección general y puesta en escena de Giselle Hauscarriaga, A los amores en vivo nos permite volver a emocionarnos a quienes estuvimos en el ND y atrapar, con la música y el relato visual, a todo el que se acerque a la obra de Duratierra y su manera de habitar el escenario. Es en el vivo donde aparece con mayor nitidez una de las marcas más finas de Duratierra: la exquisitez no como lujo, sino como cuidado. En el sonido, en la dinámica del septeto, en cómo cada arreglo parece pensado para que la canción diga más, nos abra un abanico de sonidos e imágenes en los que la emoción es sinónimo de profundidad. Si no conocés a Duratierra, este lanzamiento es una puerta directa al corazón de su propuesta: canciones que nacen del folklore y se abren al rock, al pop o al jazz, sin prejuicios. Si ya los seguís, “A los amores en vivo en el ND” queda como registro necesario de un momento de madurez: una banda que no se conforma con sonar bien, sino que convierte el escenario en un espacio para compartir su mirada del mundo. El recorrido del concierto ordena climas: “Árbol” abre la noche con ritmo de huayno, “A los amores” llega con la energía del gato, como celebración sin solemnidad. “Te miré por vez primera” y “Mudanza” mueven el eje: ahí aparecen los matices, el pulso fino, esa forma de Duratierra de decir “profundidad” sin ponerse grave. En ese viaje, la enorme Silvia Aramayo suma piano y voces a lo largo de todo el concierto. En “Las flores del jardín” se suma la voz invitada de Sara Arroyo Factorovich. Más adelante, “Verano del 19” y “Las cosas” vuelven a juntar emoción con movimiento, hasta que “Milonga de despedida” cierra en un rito compartido. La yapa no es un agregado, sino más bien una expansión. “La del Pueblo” y “Trinchera” empujan el cuerpo hacia la ronda, y “Amor tecnócrata” enganchada con “Yo me llamo cumbia” abre la fiesta con invitadxs en voces (Ivonne Guzmán y Astor Saraco Vita) y un set de percusiones que termina de encender la noche (Ximena Gallina, Agustín Alfonso y Machu Terruzzi). Duratierra son Micaela Vita (voz), Juan Saraco (guitarra y voces), Nicolás Arroyo (percusión y voz), Tomás Pagano (bajo acústico), Valen Bonetto (guitarras, guitarrón, ronroco y voz), Martín Beckerman (percusión y voces). Una banda que le pone música a las ganas de construir mejores mundos. Foto Rocío Coelho Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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Latinaje volvió a la cancha: una big band con ritmo sudamericano en Café Berlín

El domingo 21 de diciembre, Café Berlín fue escenario para que el jazz se mixture con samba, candombe, guiños rioplatenses y un pulso centroamericano que mueve cuerpo y alma. Latinaje —la big band creada por Guido Martínez— celebró el reencuentro con una formación afilada, sonido grande y espíritu de equipo: once músicos que conocen el oficio, se escuchan de verdad y vuelven a decir, con música original, que la alegría también es una forma seria de estar en el mundo. Por Ale Simonazzi Pasaron más de veinte años desde aquellas noches en La Revuelta, sobre Álvarez Thomas, cuando Latinaje era parte de una escena que se renovaba con potencia y en la que el jazz presentaba nuevos y potentes agrupaciones. Volver a escuchar a la big band de Guido Martínez en Café Berlín, el domingo 21 de diciembre, no fue un ejercicio de memoria: fue una confirmación en presente. La sala estuvo llena, el clima fue de celebración, hasta algunos espectadores abandonaron las mesas para bailar. Cuando el groove está encendido y los arreglos respiran, el cuerpo entra a la conversación sin pedir permiso. Latinaje siempre tuvo algo de equipo. En sus primeras épocas, la imagen de las camisetas amarillas numeradas funcionaba como una declaración estética y también como una forma de pertenencia: once músicos pensando y tocando como un solo organismo. En esta vuelta, el detalle se actualizó con casacas amarillas, nombres en la espalda y el símbolo volvió a funcionar: lo que pasa arriba del escenario no es una suma de lucimientos individuales, sino una maquinaria colectiva donde cada engranaje importa. Una de las claves para entender por qué Latinaje suena así —sólido, grande, pero nada acartonado— aparece en la transcripción de la charla que tuvimos con Guido Martínez y Alejandro Manzoni. Guido cuenta que compone imaginando personas concretas: no escribe “para trompeta” o “para piano”, sino para ese músico, con su sonido y su carácter. Incluso piensa introducciones, melodías y espacios de improvisación según quién va a tocar. Esa forma de escribir hace que la música ya nazca con identidad humana adentro, y que la orquesta no suene como un formato genérico sino como una banda con ADN propio. Él mismo lo plantea: aunque el lápiz lo tenga uno, la composición termina siendo “en conjunto”, porque cada integrante aporta una personalidad reconocible. Guido también explica su método de trabajo: las ideas aparecen desde el piano y la computadora, y luego se transforman en orquesta, con escritura y arreglos que ordenan el material sin apagar el juego. Eso se escuchó claramente en Café Berlín. Los pasajes de ensamble tuvieron precisión y empaste, pero siempre con aire; los solos aparecieron con libertad, sostenidos por una base que nunca se desarma. Es el equilibrio difícil: disciplina para que la música vuele, y vuelo para que la disciplina no se vuelva rigidez. La formación de lujo de la banda: Guido Martínez (bajo, composición y dirección), Daniel “Coqui” Di Doménica (trompeta), Juan Cruz de Urquiza (trompeta), Santiago Castellani (trombón), Gustavo Musso (saxo alto), Damián Fogiel (saxo tenor), Martín Pantyrer (saxo barítono), Alejandro Manzoni (piano), Matías Tozzola (guitarra), Javier “Turco” Mokdad (percusión) y Daniel “Pipi” Piazzolla (batería). Con ese equipo, el concierto tuvo una cualidad contagiosa: el disfrute. Se disfrutaba desde las mesas y, sobre todo, se veía disfrutar a los músicos. Hubo una comunión genuina entre escenario y público, esa sensación de que la música no se “presenta” sino que se comparte, y que cada aplauso vuelve a la banda en forma de energía. El repertorio tendió puentes entre etapas. Sonaron temas como “La Conversa”, “Influência Bosco” —un homenaje a João Bosco— y “La Masita”, y también aparecieron composiciones nuevas que apuntan a un tercer disco. En particular, “La Conversa” cargó con un plus de sentido: en la charla, Guido recuerda que ese material se grabó en vivo, tocado de corrido, y que por eso conserva esa sensación de organismo en movimiento, con la intensidad del momento. En Berlín, esa energía volvió a manifestarse de manera directa: lo que Latinaje hace mejor es sonar como un cuerpo grande que se mueve con naturalidad. También apareció, como telón de fondo, la historia del paréntesis. Guido cuenta que hacia 2005/2006 quedó material grabado sin terminar y que, entre la vida y la logística de sostener un grupo grande, apareció el “miedo” lógico de mantener esa estructura en marcha. Pero la vuelta no llegó por impulso nostálgico: llegó porque el interés por esa música nunca se apagó. Y ahora el horizonte está claro: de a poquito, van armando repertorio para grabar un nuevo disco. En un país y en un tiempo donde cuesta sostener proyectos, ver a once músicos reencontrarse con esta calidad y esta alegría tiene un valor especial. La noche en Café Berlín dejó una sensación muy concreta: nadie quería que terminara. No sólo por la música en sí, sino por lo que la música habilitó dentro de la sala: un domingo transformado en fiesta, un público que baila, una banda que toca con solvencia y placer, y la certeza de que Latinaje, cuando vuelve, no vuelve a repetir: vuelve a decir algo nuevo con la misma identidad. Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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Yacaré Manso adelanta en una escucha exclusiva su nuevo disco “Un poco demasiado”

El músico correntino tiene listo su octavo álbum que verá la luz a mediados de 2026. Pero antes, en los míticos Estudios ION, lo presentó ante amigos, colegas y personalidades del medio con una escucha exclusiva y una charla junto al productor Victor Volpi.  Por Florencia Meluso – Fotos: Malú Campello @malucampello Yacaré Manso es un referente de la música litoraleña actual. Afincado hace ya dos décadas en Buenos Aires tiene una extensa trayectoria como músico, productor y agitador cultural. Siempre inquieto, con ideas que materializa con mucha pasión y priorizando la tracción colectiva, nos invita a abrir nuestro corazón a estas nuevas canciones que trae bajo el brazo donde plasma sus sentires en este último tiempo.  “Un poco demasiado” – del grito a la escucha del alma – reza la postal con que fuimos recibidos antes de ingresar al icónico estudio por donde pasaron cientos de figuras de nuestra música popular. El trabajo consta de nueve temas propios, donde el artista vuelve a sus raíces rockeras y a utilizar sintetizadores sin perder la esencia de su región y su fuerte conciencia ambiental. “Un disco que nace en movimiento. (…) Yacaré Manso se entrega a otros pulsos y otras luces, encontrando nuevas formas de respirar la música” concluye la tarjeta. Además, se rodea de invitados de lujo: Kevin Johansen, Vale Acevedo, Los Tipitos, Bersuit y Ave Pez aportan sus colores a las nuevas obras. Después de “Eucalipto” (2023), nuevamente Victor Volpi está al mando de la producción. Con Volpi lograron una sociedad genuina y cercana y un entendimiento que se nota en la búsqueda de este nuevo sonido.“Los buenos días” es el primer adelanto en el que participa Bersuit y que ya está disponible en las plataformas, para ir saboreando lo que será el disco completo. Una canción de redención con las voces de Cóndor Sbarbati y Dani Suárez perfectamente amalgamadas. En cuanto al evento, la escucha se dividió en tres momentos de tres canciones cada uno. El orden no fue el del disco, pero sí hubo un cuidado en los climas. Luego de cada momento, hubo oportunidad de responder a preguntas de quienes estábamos presentes con la moderación de Damián Muñoz. En un ambiente de encuentro, cariño y respeto el intercambio sumó anécdotas sobre la grabación, las letras y la inspiración.  Según el propio Yacaré “Después de llegar al fondo del río, lo único que quería era subir al monte”, esta metáfora que tiene a su paisaje natal como escenario en “Los buenos días” simboliza el tocar fondo hace un par de años y cómo pudo reconstruirse con la música como faro y forma de sanar.  Hay mucho de revisar, de homenajear a personas importantes en su vida (como lo ha hecho otras veces), de resiliencia, de enamoramientos y desencuentros en la obra de este compositor que sigue abriéndose camino. Como dijo también en la charla, no hay una búsqueda de canciones para que suenen en la radio según las tendencias o que cumplen estándares para ser incluidas en una playlist. El algoritmo no manda en la obra que tiene una cuidada estética, arreglos impecables, cuerdas que remiten un poco a aquel primer disco “La corriente” aunque a la vez se despega de esa faceta de folclorista con la que tanto se lo asocia. Yacaré Manso no le teme a lo distinto y a tirarse de cabeza a nuevos sonidos en los que se siente cómodo.  La idea es ir lanzando singles mensualmente en la primera mitad del año próximo hasta llegar al disco en julio. “Todo de mí”, “Antes que salga el sol”, “Once”, “No quiero verte más”, “Puedo percibir” son algunos de los títulos. Habrá que esperar el próximo estreno para seguir degustando este plato que se sirve de a poco y que es puro disfrute.  Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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Ritual Criollo. Encuentro necesario en torno a la guitarra

El ciclo creado por Gabriel Plaza y Claudia Regina Martínez, nacido este año en el bar notable Los Galgos, cerró su primera temporada con un festival a sala llena en Galpón B. Con Juan Falú como anfitrión y una ronda de cantoras y músicos de distintas generaciones, el cierre fue una celebración sin apuro: mesas en escena, cruces espontáneos y un repertorio que volvió a recordarnos que la música de raíz es presente. Por Ale Simonazzi Luego de un martes de trabajo intenso, cuesta tomar envión para estirar el día. Uno mira la hora, negocia con el cansancio, y el cuerpo pide sillón. Pero hay planes que tientan y, por suerte, uno sigue eligiendo caer en la tentación. Ritual Criollo —esa “buena idea”, como dijo Juan Falú— cerró el año con un concierto que juntó a buena parte de lxs músicxs que durante 2025 le dieron vida al ciclo. Y ahí fuimos: a comprobar, una vez más, que la música popular funciona como combustible del alma. Ritual Criollo es una iniciativa impulsada por lxs periodistas Gabriel Plaza y Claudia Regina Martínez. La premisa, dicha sin vueltas, es recuperar “la bohemia, la intimidad y la emoción” de las guitarreadas argentinas, pero en plena Buenos Aires, con cercanía real y espíritu de encuentro. Durante el año, el refugio fue Los Galgos, con dos o tres fechas mensuales, y una idea que creció en convocatoria y diversidad regional sin perder el corazón de ronda. Para el cierre, el ritual se mudó, de ciclo a festival, y de Los Galgos a Galpón B en el barrio porteño de San Cristóbal. No fue un detalle logístico: Galpón B es un espacio cooperativo del circuito independiente porteño, y esa identidad —lo autogestivo, lo comunitario, lo cálido— se sintió en todo momento. Párrafo aparte para las empanadas de carne, y la buena onda de toda la gente de Galpón B. A sala llena arrancó el encuentro con el Dúo Bote: un encuentro exquisito entre la voz de Flor Bobadilla Oliva y la guitarra de Abel Tesoriere. Dos temas y un viaje directo a un mapa del Paraguay que, sin explicaciones, nos estaba diciendo algo del espíritu del festival: raíz no como museo, sino como tránsito. Después apareció quien, por historia y por presencia, estaba llamado a oficiar de anfitrión: Juan Falú. Su nombre viene ligado al ciclo desde el principio, y también a esa noción de guitarreada donde conviven música, palabra, silencio y humor. El arranque fue con una versión hermosa de “La vieja” (chacarera trunca de Adolfo Ábalos y Benicio Díaz), y con eso alcanzó para marcar clima: supimos que iba a ser una noche de escucha cercana. Así se fue armando la rondam con naturalidad se sumaron cantoras que hicieron una celebración de nuestra música. Mora Martínez, Florencia Bernales, Victoria Birchner, Julia Moscardini, Nadia Szachniuk y Silvia Iriondo: distintas estéticas, un mismo compromiso con el cancionero y con la interpretación sentida. Se dieron dúos, tríos, cruces, y más invitadxs: Rudi Flores, Manu Sija, Mariano Loiácono, Seva Castro y el cantor tucumano Claudio Sosa, entre otrxs. Un hermoso aciertos fue la mecánica escénica: había mesas sobre el escenario y lxs músicxs se quedaban ahí, acompañando la guitarreada desde la misma escena. Esa decisión desarmó cualquier tensión típica del recambio y dejó que la música respirara como en una casa grande. Fueron llegando canciones como quien va sacando postales del bolsillo: “Zonko querido”, “Mi pequeño amor”, “El marne”, “Garzas viajeras”, “Canción de lejos”, “Zamba del arribeño”, “Rosario Pastrana”, “Coplas para la luna”… y hasta un guiño de jazz (“Blue Moon”) en diálogo de guitarra y trompeta, como para recordar que la tradición también sabe abrir ventanas. Lo que se celebró no fue sólo una grilla potente: se celebró una manera. En tiempos donde los espacios culturales se achican y la difusión se vuelve más escasa, Ritual Criollo se pensó —y se sostiene— como un refugio para la música de raíz, con una mirada amplia del folklore, lejos del estereotipo. En palabras que circularon en la previa, la propuesta busca que quien asista no sólo “escuche”, sino que se reconecte con algo identitario que a veces queda dormido, y que el encuentro lo vuelve posible. El cierre juntó a todxs en “Serenata para la tierra de uno”. Y todos cantamos “Porque me duele si me quedo, pero me muero si me voy” con el peso de lo colectivo, con la canción leyendo el clima de época. Se cantó fuerte, juntos. Se cantó con esa alegría provoca el abrazo cuando más se lo necesita. Ritual Criollo cerró 2025, con promesa de continuidad del ciclo en Los Galgos, y el deseo de que esta celebración vuelva a encontrarnos en 2026, con más voces, más rondas y el mismo espíritu de cercanía. Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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En el Oeste está el agite y la resistencia

Gustavo Nasuti Grupo presentó “Siete años”el segundo trabajo con esta formación en Casa Sonora a sala llena, demostrando que se puede resistir con el arte como bandera desde el Conurbano. Por Florencia Meluso – Fotos: Natalia Moriones El multi instrumentista y compositor oriundo de Ituzaingó eligió Casa Sonora, espacio que dirige artísticamente para presentar en sociedad el nuevo disco junto a Waldemar Garín en violín y viola, Mariano Gamba en saxofones, Ramiro Rey en bajo y contrabajo y Gabriel Loto en batería. En la calurosa noche del viernes 5 de diciembre, fuimos partícipes de una comunión. “Común – unión” entre público y artistas. Primera vez de esta cronista en este centro cultural que desde el Oeste ofrece propuestas muy cuidadas y un espacio para talleres durante la semana. Señal de que en el Oeste no sólo está el agite sino que se puede construir trinchera para resistir en tiempos adversos. Ya en modo concierto, Nasuti decidió iniciar con la “Obertura” de Kenny Wheeler, compositor al que dijo admiraba mucho. No será la única referencia durante la noche, ya que las influencias están muy presentes en el repertorio. Ahora si, es tiempo de escuchar “MaMa” el tema que abre Siete años, el disco que estamos celebrando. Le sigue “Danza del agua” y “Los zoquetes de Bates”, también de este último trabajo discográfico. El quinteto suena afiladísimo, la comunicación es la de una familia que hace mucho tiempo conviven y conocen al detalle cada gesto. Es entonces que Gustavo presenta un tema nuevo, aún inédito y con un nombre provisorio: “Color” en formato trío con el contrabajo de Ramiro Rey y la batería de Gabriel Loto. Los climas van mutando y las formaciones también: “Huellita de Charbo” con Nasuti en guitarra a dúo junto al saxo soprano de Mariano Gamba (con quien también comparte otro proyecto). Otro dúo, para “Corazón del tiempo” junto a la viola de Waldemar Garín y Nasuti esta vez en el piano. En el medio, suenan las únicas dos canciones del repertorio y de Siete años: “Gurisito” de Daniel Viglietti y “El loco Antonio” de Alfredo Zitarrosa. Si el inglés Kenny Wheeler es alguien admirado, estos grandes referentes uruguayos son de los más queridos y venerados por estas tierras. El no-tango “Abuelo Osvaldo” está dedicado a su abuelo simbólico Don Osvaldo Pugliese. La historia viene de su padre, quien tenía un amor especial por el tango, y en particular por Pugliese. Pero la elección musical de Nasuti fue más por el lado de Hermeto Pascoal y Egberto Gismonti. Así las cosas, qué mejor que un revuelto de influencias para homenajear a un grande de nuestra música popular. “Décimas”, incluido en Todos los tiempos ahora (2015) se transforma en casi una despedida. Es importante destacar que durante el concierto, no faltaron las anécdotas, la emoción, algunos chistes, los agradecimientos y los aplausos, por supuesto. El cierre es con “Encuentro” también de Siete años. Justo ese nombre, esa palabra, esa necesidad que tenemos en este contexto y que en Casa Sonora es posible con propuestas como la del Gustavo Nasuti Grupo. Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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