Revuelto

“Unidad básica”, dirigida por Pompeyo Audivert y Andrés Mangone.

Teatro Sobre “Unidad básica”, dirigida por Pompeyo Audivert y Andrés Mangone. Hurgar en el vacío para llegar a la unidad básica, al mínimo ladrillo que constituye todo lo que existe y encontrarse con el infinito. Una partícula subatómica se subdivide en otra y esta, en otras, y cada vez que creemos llegar a la originaria, una explosión, una perseverante creación de mundo se obstina en particiones. Y lo que se parte parte, zarpa. Va hacia otro encuentro, hacia otra forma, hacia otra historia. Pero, si la historia padece de aferramientos, aunque el movimiento continúe, la potencia se estanca. Así pasa cuando lo originario está perdido. En Argentina, “unidad básica” remite a la célula mínima de organización del peronismo. No es un origen abstracto, sino un origen encarnado, conflictivo, construido y atravesado por luchas. Pero, se sabe, todo relato histórico incluye la trampa de un origen pleno. Porque, al igual que sucede a nivel de las partículas, lo originario está marcado por el desconocimiento, por un desfasaje, por un tiempo que es siempre antes o después. Así, nunca resulta una unidad, sino algo que se revela como fallado. Por eso, unidad básica puede leerse como resto mínimo, como la ruina que permanece después de una fractura, a la vez que resulta una ficción necesaria, la necesidad de recomponer una totalidad que no existe. Podríamos decir, la unidad no se rompe después, sino que ya nace dividida o dividiéndose. Y en esa dirección va la obra que se puede ver los domingos a las 18:30 en el Centro Cultural de la Cooperación. Lo básico de esta unidad es el punto de condensación de una pérdida, aquello que se invoca para suturar una división constitutiva, tanto en lo político como en lo subjetivo. ¿DÓNDE ESTÁ LA ENTRADA? Para la filósofa y psicoanalista Anne Dufourmantelle, la obsesión por la seguridad, por cerrar, por hacer Uno termina por separarnos, desterrarnos, exiliarnos de nosotros mismos. En cambio, frente a la unidad como totalidad, propone la dulzura: estar con otros sin reducirlos a lo mismo, un vínculo sin fusión. Y es evidente que Pelusa y Beto no leyeron a Dufourmantelle. Ha habido un golpe, Perón cayó o volvió a caer. Ellos fugan no se sabe de dónde ni muy bien hacia dónde, aunque el destino declarado e imposible sea la Antártida. Ha habido un golpe que los ha golpeado mucho y ambos están heridos. Y, mientras llegan a una primera estación del exilio -una unidad básica en Comodoro Rivadavia-, disputan por la heroicidad de sus heridas. Beto actúa como si la militancia consistiera en apretar los dientes y ser obedecido. Y Pelusa, sumergido en su herida, vacila entre el mandato y la renuncia. Los dos sangran. Pero Pelusa no puede más. Cuando un cuerpo grita que no puede más y el compañero le pega en la herida, el exilio ya está consumado. Sin embargo, ambos merodean en las afueras, como quien dice en el purgatorio- antesala del exilio. Así las cosas, ¿dónde está la entrada del exilio si, como afirma María, “ya no estamos en el país, señor”? Por su parte, María, Pedro y Oscarcito, -guardianes o pretendidos guardianes de la Unidad básica 3219; familia o rejunte; madre, padre e hijo o tres formas de la desolación y la servidumbre- habitan su propio ostracismo: “todo está inundado, el agua bloquea las salidas”. Para peor, “Ha habido una fractura”, “Ha habido traiciones”, “Ha habido renuncias para evitar males mayores”. Y, mientras unos ofrecen refugio, los fugados se tiran cuchilladas de muerte: un hábito de vínculo, que pretende no tener más consecuencias que un empujoncito. Así, la simplicidad de un “Perdóname, no es nada, vamos, compañero” indistingue vivir y morir. Así ocurre en la desolación, cuando el puente con el mundo y con ellos mismos se ha quebrado. Entonces, los exilios se superponen dentro de la unidad que se ha vuelto demasiado básica. Y, cuando Beto y Pelusa atraviesan el marco que une el interior con la inundación, solo Oscarcito, -¿el niño, ¿el viejo aniñado?, ¿el indio vuelto peón?- parece poder comprender qué ve a la distancia. Más silencioso que el resto, Oscarcito merodea su infancia inquieta, habla poco, aunque al circular entre los demás traza el hilo indispensable que une todos los exilios truncados. Oscarcito recuerda tanto al Clov de “Habitación Macbeth”, que una sospecha en un momento si detrás del vano de esa puerta no estarán dando otra función. Lo que es seguro: por ahí no se entra al exilio definitivo. EN LA RADIO NO HABLABAN DE TI El retrato de Perón y Evita ha sido cubierto con un mapa de la República Argentina, es decir, de un país que ya no existe, que va hacia el exilio de sí. Para colmo, cuando sopla el viento del sur, no hay forma de distinguir entre las ráfagas contra las chapas, la vibración de una frecuencia abierta de la radio y el jadeo de un animal recién despierto: “la respiración gigantesca que no termina más y pasa por encima”. El viento contra la chapa reedita el golpe a Perón y corta toda posibilidad de contacto: “Atención, aquí Unidad Básica 3219. Creemos tener los circuitos de recepción fundidos más no los de trasmisión. Asumimos estar siendo escuchados y no tener retorno, repito, no tenemos retorno, pero aún podemos trasmitir”. No hay retorno, entonces, porque lo que ocurrió aún ocurre como herida: “Perón murió hace rato” “Puede ser, pero el dolor no acaba”. Y, si el dolor se instala, el tiempo del reloj está abolido o es un secreto que solo María custodia a modo de afrenta o venganza contra ese hombre que no ha hecho más que ponerla en peligro con sus ilusiones radioaficionadas. También el espacio perdió sus coordenadas. Solo resta “viento, cenizas en el viento”, y un zumbido, como toda señal de un contacto. En el fondo del derrumbe, apenas persiste una vibración que conduce a otro fondo y a otro fondo: “La única verdad es la realidad María, por más que sea mentira”. LA MUERTA QUE

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“Hangar rojo” donde la memoria remonta vuelo

Cine La dolorosa historia latinoamericana con sus procesos políticos de muerte y represión encuentra en el largometraje chileno “Hangar rojo” que integra la Competencia Oficial del 27° Bafici en curso, un singular abordaje que aporta a la memoria desde un lugar tan novedoso como incómodo. La trama filmada se despliega en torno a los largos días donde se desplegó la asonada militar con la que Augusto Pinochet derrocó al presidente socialista Salvador Allende en septiembre de 1973, el cineasta Juan Pablo Sallato construye desde un drama ético y personal un documento de época que atraviesa y enlaza. Apoyado en el libro “Disparen a la bandada” de Fernando Villagrán y contando con un ajustado guion de Luis Emilio Guzmán, el realizador que aquí se lanza en solitario a la ficción recorta un subyugante perfil del capitán de la Fuerza Aérea Jorge Silva, que en el filme está a cargo de una academia de aviación donde los militares golpistas deciden instalar un centro clandestino de detención. Sobre el rostro y los gestos mínimos del aviador estupendamente asumido por Nicolás Zarate se aprecia el desacuerdo, el miedo y la obediencia que lo habitan en momentos donde queda colocado bajo el mando de quienes en su momento denunció. Esa angustia la traslada al hogar que comparte con Rosa (Catalina Stuardo) una profesora universitaria de historia y al vínculo con el sargento Hernández (Aron Hernández) su admirador y discípulo. Los arrestos masivos, la tortura, la sed de venganza de los uniformados contra el proceso político truncado y la rebeldía de Silva surcan como atmósfera una narración en blanco y negro donde el cine como arte toma la palabra. “Hangar rojo” entonces no solamente visita la evocación valiente y completa de un pasado desde una óptica diferente y lo hace a partir de un concepto audiovisual subyugante, sino que invita a conocer el recorrido de ese integrante de las fuerzas armadas que por su determinación padeció la tortura, la cárcel (una prisión compartida con camaradas como el general Alberto Bachelet, padre de la expresidenta trasandina) y el exilio en Gran Bretaña donde falleció en agosto de 2024. Tras un elogiado paso por otros festivales donde, por ejemplo en Málaga cosechó cuatro premios) y en el marco del Bafici en curso, a la película le queda una proyección que tendrá lugar mañana, domingo 19, a las 13.45, en la Sala 1 de Cinépolis Plaza Houssay. Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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Cooperativa Surgente y un llamado al retorno de los espíritus del agua

Cuentan las ancestras mapuches que en el agua habitan seres espirituales y que, cuando el agua es maltratada, esos seres se van; y con ellos, el agua. Algo de eso —dicen— sucedió en la laguna Carrilaufquen, en la localidad rionegrina de Jacobacci, donde hasta hace unos años había un espejo de agua y hoy sólo queda tierra agrietada. El 21 de marzo pasado, la Cooperativa Surgente —un colectivo que trabaja en ese territorio— hizo un llamado: recuperar la memoria del agua, reunirse a contar los momentos vividos en torno a la laguna, compartir anécdotas, abrazarse para alivianar la ausencia y “honrar el dolor”, es decir, transformarlo en motor para dar la pelea para que el agua vuelva. Las causas de por qué la Carrilaufquen se secó son múltiples. Por un lado, una estancia ubicada en la naciente del arroyo Maquinchao —su principal fuente— desvió el curso de agua hacia sus campos, impidiendo que llegue a la laguna. Por otro, la región atraviesa desde hace años una crisis hídrica, producto de la falta de lluvias y la ausencia de deshielo como consecuencia del calentamiento global. “En esa ronda de palabras salió muy fuerte esta idea de que los seres que habitan el agua se van. Y se van porque el agua está maltratada. Entonces, en realidad, estábamos todas y todos diciendo lo mismo. Y qué interesante es la interculturalidad cuando se transforma en transculturalidad, cuando nos transformamos y podemos sentir del mismo modo”, dice Carlos Irasola en diálogo con Después de la Deriva. Esa forma de construir es una constante de la Cooperativa Surgente. Más de una vez, Carlitos ha dicho: “somos pocos, pero movedizos”, y ese movimiento de sus integrantes puso —y pone— en marcha numerosos procesos en la denominada Línea Sur de Río Negro. Surgente se constituyó como cooperativa en 2007 y tiene su sede central en Ingeniero Jacobacci. “La idea fue conformar un espacio de técnicos, profesionales e idóneos en distintas temáticas para brindar servicios a otros espacios. Desde que comenzamos ya había problemas con el agua en la zona campesina”, cuenta Irasola. Uno de los primeros colectivos con los que trabajaron fue la Cooperativa Ganadera Indígena, un espacio con 53 años de historia, conformado por paisanos y mapuches de todo el territorio, que se organizó “para comercializar mejor sus lanas, sus chivas y comprar conjuntamente lo que necesitan”, recuerda. También acompañaron durante muchos años a la cooperativa de agua. En 2013 formaron parte de un proyecto llamado Climagua —en el que participaban universidades, el Estado y otras organizaciones— para trabajar sobre las cuencas de los ríos Huahuel Niyeo, Limay y Negro. Ya en ese momento advirtieron una disminución del 20% en el caudal respecto de sus niveles históricos. “Nuestra tarea se focalizó en el cañadón del Huahuel Niyeo. Un compañero rediseñó bombas de agua pequeñas que permitían abastecer viviendas y animales, y también instalamos bombas que funcionaban con pequeños paneles solares. Es decir, trabajamos en distintos sistemas de detección, extracción y acopio de agua en la zona”, relata. A partir de esa experiencia, Surgente comenzó a gestar diferentes articulaciones con vecinas, vecinos y organizaciones de Jacobacci. “Lo que detectamos es que estas acciones resolvían problemas puntuales, pero la cuestión estructural no se modificaba: la tendencia era que cada vez hubiera menos agua. Los arroyos permanentes se volvían temporarios; los temporarios se secaban; las aguadas que surgen de las aguas subterráneas mermaban. Entonces empezamos a pensar cómo hacer frente a esto y conocimos experiencias que trabajan con el concepto de cuenca-territorio: no sólo pensar la cuenca hidrológica como el lugar por donde pasa el agua, sino como un territorio donde ocurren actividades humanas, donde hay intereses, conflictos, pueblos, cuencas altas, medias y bajas”, describe Carlos. De esa idea nació otra experiencia: la Unidad de Gestión Integrada del Agua de la Cuenca Huahuel Niyeo, conformada por organismos estatales locales, provinciales y nacionales, universidades, comunidades originarias, vecinas y vecinos, y organizaciones de distinto tipo. Durante dos años el colectivo funcionó: pensaron juntas y juntos, pero la irrupción del proyecto minero Calcatreu, con sus promesas de trabajo y progreso, tensionó ese espacio. La “gestión integrada” de la cuenca comenzó a desintegrarse: algunos dejaron de asistir a las reuniones y otros pasaron a defender la minería. Surgente, sin embargo, sigue. Además de su trabajo con la Red de Alimentos Cooperativos Patagónicos y la tarea que desarrollan en la planta de reutilización de aguas cloacales, brindan talleres y capacitaciones en diversas temáticas: construcción de invernáculos, huerta integral, apicultura, cosmética natural y, en los últimos meses, siembra de agua. “Hoy nos refugiamos en las y los compañeros de base: comunidades, cooperativas, sindicatos como Luz y Fuerza, docentes, la asamblea por el agua y otras y otros compas que están en la lucha antiminera, muralistas… una movida bien de base, bien horizontal”, cuenta. Carlos reflexiona más allá de Surgente: “Nos encontramos en un momento inédito, entonces los modos de construir tienen que ser diversos. Y existen. En esos modos uno encuentra esperanza; eso es importante: encontrar esas militancias que se van poniendo objetivos. Hay que confiar en que el pueblo tiene esa capacidad, que tenemos historia, y que esta es una noche que va a pasar”. Mientras tanto, en Jacobacci, la ausencia de la laguna sigue siendo herida y memoria. Pero también motor. Y en ese trabajo paciente, colectivo e incansable, la Cooperativa Surgente va buscando los modos para que los seres del agua regresen, y con ellos la laguna vuelva a llenarse. Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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El movimiento socioambiental y la pregunta acerca de cómo seguir

El 8 de abril, la mayoría de los diputados votaron a favor de la modificación de la ley de glaciares. Así, vaciaron una ley que protegía infinidad de ecosistemas y la principal fuente de agua para un tercio del país. En esa votación, transformaron el inventario de glaciares y ambientes periglaciales del IANIGLA en una lista de opciones para las Corporaciones. Una votación que junto con la del Senado muestra el carácter de máscara de nuestra democracia. ¿Qué hay de real en esta democracia? Una audiencia pública no vinculante y en la que aun así solo se le permitió participar al 0.4% de personas inscriptas. Una audiencia pública que nunca fue concretada proscribiendo a más de 100 mil personas. Información relevante en la materia que nunca fue considerada para la votación. Ocultamiento de información importante en términos ambientales y sanitarios. Lista de legisladores con compromisos directos con las Corporaciones. Estudios de impacto ambiental que jamás han frenado verdaderamente a los proyectos mineros. Falta de balance de los proyectos que ya están en desarrollo en provincias como Jujuy, Salta, Catamarca, San Juan, Santa Cruz, entre otras. Violaciones constitucionales y de los acuerdos internacionales. Todo expuesto a la vista de 46 millones de habitantes de este país. El vaciamiento de la ley de glaciares requiere también un breve contexto nacional e internacional. El gobierno de Javier Milei y sus aliados provinciales han decidido jugar todo a la tríada minería-hidrocarburos-financieras con una serie de modificaciones que lo garanticen: el Régimen de Inversión para las Grandes Empresas (RIGI); los innumerables decretos de necesidad y urgencia, la Ley Bases y el DNU 70/23 que ataron de pies y manos al pueblo; la reforma laboral; la baja en la edad de imputabilidad y la aprobación de la megaminería en Mendoza. Instancias judiciales que continúan presentándose pero que hasta aquí no hay podido poner obstáculos al avasallamiento. Un modelo de depredación corporativa y financiera que no se trata de un escenario únicamente de Argentina, pues podemos reconocer la aceleración de despojos, genocidios y guerras en diferentes territorios en el mundo. Recordemos por ejemplo el papel de la empresa israelí Mekorot justamente en las provincias en las que se expande la megaminería. El cobre que no cesa de aumentar su precio internacional, entre otros asuntos, por los negocios de la inteligencia artificial y las guerras. Todo un mismo plan.    Pero no hubo solo eso, también se dio una enorme respuesta social. Centenas de organizaciones, colectivos, asambleas y habitantes de todo el país crecieron en su organización. Más de 100 mil personas inscriptas en la audiencia pública proscripta. Un cerco mediático vulnerado nacional e internacional. Una información que llegó a instancias mundiales. Una campaña plurinacional que logró interpelar también a las grandes urbes. Una conciencia social y la necesidad de organizarse en comunidad también. Un escenario represivo que continúa intensificándose, con los ejemplos de Buenos Aires y Mendoza como territorios a aleccionar pero que siguen de pie en cada instancia que pretenden instalarse en su territorio. Y aunque Mendoza sea uno de los epicentros de los intereses del poder, por supuesto que no es la única. El escenario también vaticina que es probable que buscarán avanzar en breve sobre Chubut. Y, claro, también intentarán hacer lo propio sobre el resto de las provincias que tengan en sus territorios oro, plata, uranio, tierras raras, litio, cobre y la lista sigue. El vaciamiento de la ley de glaciares golpea en este sentido. Y entonces: ¿Cómo seguimos? Primero lo obvio. Cuando hablamos de agua, de salud, de vida la única opción es continuar. Sin embargo, me detengo un instante: es preciso mirar de frente esta derrota, lo que no significa que en el futuro no se pueda revertir, Derrota y derrotismo son palabras distintas, por suerte tenemos un lenguaje rico. El escenario del día después de la votación llama a lo primero, aunque jamás a bajar los brazos. En qué dirección nos moveremos: urge el trabajo articulado entre diferentes activismos. Resulta preciso caminar junto con laburantes, organismos de derechos humanos, pueblos originarios, jubilados y jubiladas, trabajadores de salud y educación, estudiantes, feminismos. Y se trata de algo más. Arriesgarnos a inventar. Inventar para arriesgarnos. Si necesitamos referencias cuantitativas, ese número de más de 100 mil personas inscriptas en la audiencia pública puede darnos evidencia de que muchas comunidades en todo el país están incorporando como propia la pregunta por el agua, el aire y la tierra. El movimiento socioambiental llegó a esta instancia luego de décadas de caminos diversos y fundamentales. Resulta preciso confiar en el camino recorrido y en los pueblos que habitan cada territorio. Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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LUCIÉRNAGA TRAVIESA

Sobre Tendremos suerte si aprendemos (Colección, Historia social de la canción), de Sergio Arboleya. Por Gabriela Stoppelman Una canción de pronto se hace cuerpo. Se tararea sola con una voz impropia, se entrevera en circulaciones, despierta o asoma fuera de hora y altera el ciclo de los amaneceres y las noches. Se encarna como forma de lenguaje respirado en un pulmón colectivo y singular, aunque sin nombre. Misteriosa trenza de sonido, que una vez vira hacia al acorde, otra hacia la palabra y una más hacia el silencio. Ella funda un tiempo que despeina las cronologías, inquieta los calendarios. Mientras agita, une. En lo que discrimina, se expande. En lo que abraza, esconde la profundidad de todo mapa. Y la canción va. Y, en tanta arrancia, sin quererlo y a veces incluso sin saberlo, como Hansel y Gretel, deja una miguita de su paso acá y una allá. Al final, es posible ver un contorno que une puntos de luz, igualito al de las constelaciones. Sucede así, por ejemplo, con “El tiempo está después”, de Fernando Cabrera. Un título, un verso, una advertencia y una promesa. Un sugerir que no termina de definir aquello que insinúa. Una forma gestada en un aliento hacia una zona originaria, que siempre se escurre: “Que no hay ningún rincón/ que no hay ningún atracadero/ que pueda disolver/en su escondite lo que fuimos”. (*) Y hacia ese punto de reunión, hacia ese concentrado de infinito que diseña el círculo desde el título hasta el último verso, prospera el poema y funda territorio. Cualquiera sabe que, si hablamos de territorio, la cartografía no alcanza. Si se trata de habitar, serán precisas otras disciplinas: la cocina, en su arte de milhojas. La alquimia, en su horizonte de transformaciones. La arqueología, en su avanzar en capas. Por eso no llama la atención el recorrido con que arranca Fernando Cabrera, a través del tiempo, una de las voces que, con silueta de entrevista, Sergio Arboleya incluye en este libro coral: “—¿Cómo nació El tiempo está después? —En 1988, viví casi un año y medio en La Paz Bolivia (…)” Y “motivado por la nostalgia”, en un aparente desplazarse entre superficies, Cabrera comienza a calar en profundidades o, tal vez mejor, a escalar alturas.  Del primer estrato en Bolivia, se desplaza hacia el segundo, a la casa de su abuelo paterno en Montevideo, en la calle José Llupes. Allí mismo, por esas cosas que tiene el tiempo de estar tan después, aparece un tercer estrato de pura memoria: “le agregué lo de “raya al medio” porque resulta que antiguamente tenía un cantero, como si fuera un pequeño bulevar que nunca conocí”. Y, como en los malabares de las estaciones siempre hay un antes de antes o una veta detrás de otra, se atreve a un cuarto estrato: “(por ese bulevar) todavía más atrás en el tiempo pasaba un tranvía, y esa calle se encuentra con Belvedere, que es el barrio central de esa zona y también el tren que pasaba”. Y de allí deriva hacia un amor hasta llegar adonde nunca se llega del todo, a esa “contundencia poética”, que asoma y se oculta igual que luciérnaga traviesa. Si lo inabordable de la poesía pudiera entreverse en alguna disciplina, no hay duda que se disputaría entre la geología y la arqueología, porque todo lo que se muestra como plano, por trasparencia o a luz de la noche, termina por revelar su esqueleto de honduras o cimas. Y, en ese revelarse, aunque nunca del todo, no va que la calle Belvedere se hace cuento, porque “siempre hay un eslabón perdido entre la música y la poesía”, dice Arboleya.  O, porque “solo podemos ir hacia lo que fuimos, si nos juntamos, si estamos dispuestos a pensar si somos capaces de pensar con otros. Finalmente, ser libres en el corazón de una comunidad”, agrega Liliana Herrero, en otro eco del libro, con forma de prólogo. Así que esta escritura es una vez más coral porque, si El tiempo está después, el eco, el retumbo, la reverberación y la resonancia serán los encargados de conducir su pulso. CAVAR En su poema “Cavar”, el poeta y Premio Nobel irlandés 1995, Seamus Heaney, dice: “Entre mis dedos índice y pulgar/cargo la pluma, firme como un arma./Entra por la ventana un ruido áspero/–la pala hiende el suelo pedregoso–/y me asomo: mi padre está cavando./Mientras agacha la agobiada espalda/junto a las flores, vuelvo veinte años,/y lo veo inclinarse entre los surcos/de papas, donde él solía cavar.(…)Mi abuelo era capaz de recoger/en un día más turba que cualquiera(…)y sin embargo, yo no tengo pala/para seguir a hombres como ellos. Entre mis dedos índice y pulgar/cargo la pluma. /Voy a cavar con ella.” Así, entre “Destiempos”, Sergio Arboleya se larga, como él mismo dice, a la aventura de escribir. Y no podía ser de otro modo: incluso antes de comenzar, el tiempo estaba después, si es que aceptamos a después no como un adverbio que señala un avance, un triunfo en la línea que fuga siempre hacia adelante, sino como un despiporre en la soberbia de las sucesiones: “una experiencia que le debo no solamente al oficio (…) en la agencia Télam, sino al acertado consejo entre gente querida y cercana que vislumbró este posible hechizo”. Bellas son las profecías que solo se comprenden cuando ya estamos por delante de su enunciado. Estos indicios, esas huellas operan en nuestro deambular por los días como fueguito que reaviva, no la fe, sino la confianza. No llegan con el ropaje de un destino, sino con la fuerza de un encuentro. Así, todos somos desconocidos hasta encontrarnos. O al revés: la potencia de un encuentro muestra que no hay hilos sueltos en la gran trama. A lo sumo estaremos solos, pero nunca separados. A lo sumo desconfiaremos de la experiencia como propiedad, como cosa que se acumula en la biblioteca de los libros ya leídos y garantiza una dudosa certeza al momento de actuar: “ese libro ya lo leí, ya sé qué debo hacer”. Si, en cambio, toda

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Lea Bensasson se descubre en “Mi gran casamiento hebreo”

Reconocida trabajadora de la música, Lea Bensasson encarna a “Mi gran casamiento hebreo” donde se explora como actriz y como persona en un festivo cariz vivencial en cuerpo y música Por Sergio Arboleya Gran cantante, inspirada compositora y notable manager de célebres compatriotas como Rubén Rada y Fernando Cabrera, Lea Bensasson asume en “Mi gran casamiento hebreo”, un unipersonal que escribió y protagoniza, otra faceta atravesada por su poderosa personalidad. En la segunda función argentina que el jueves por la noche llenó el Café Berlín del barrio porteño de Villa Devoto y ante una platea mayoritariamente femenina, la artista uruguaya se lució en un show audiovisual de comedia que al escaparse del tradicional formato del stand up deja al descubierto cualidades histriónicas y expresivas que añaden matices al género y la muestran como nunca. El tono autobiográfico para el que incorporó, además, canciones propias que entona con una voz tan intransferible como notable, y algunos pocos pero precisos pasos de baile y de actuación, le permiten a Bensasson trazar un desopilante relato que en su recorrido de unos 75 minutos muestra los mandatos sociales, el peso de las costumbres judías, un grito liberador, el cambio de costumbres, la potente figura materna, la búsqueda del amor y la determinación de una mujer por perseguir sus sueños. Apoyándose en imágenes proyectadas en una pantalla a sus espaldas -un dispositivo cuyo funcionamiento distó de ser el ideal- Lea se permitió recordar a Norman Erlich y fue narrando su intensa existencia sin dejar de subrayar el decidido carácter que la anima: “Nunca fui la mujer que se esperaba que fuera. Y tengo un perro rescatado que es mi manera de maternar sin perjudicar a nadie”, explicó al inicio del espectáculo. Y aunque como aperitivo del suceso que da nombre al show repasó tres desventuras románticas surgidas de apps de citas que denominó Instagarch, Mentinder y Chappen, tales tropiezos sirvieron para mostrar el carácter de una persona a la altura del personaje, la de una mujer con una vida intensa y una cualidad, la de ser, “muuuy viajada”, uno de los latiguillos que compartió con el público durante la velada. “No soy comediante ni guitarrista, aclaro”, dijo antes de entonar a guitarra y voz la bella “Las tres Marías”, una canción ligada a uno de aquellos lances amorosos que la llevó a construir una amistad con alguien que era taxista y parte de Narcóticos Anónimos. La propuesta, también enlazada por suerte de capítulos (“Una madre judía”, “Cantar y engordar” y “Las cantantes”, entre más), halla su cauce más delirante en la boda que se apoya en filmaciones de ese 1992, desde la ceremonia religiosa a la multitudinaria fiesta en la que, asegura con una franca sonrisa, “conocía a no más de 10 personas” y también resultó “un casamiento de otros al que yo me adapté”. Ante la celebratoria mirada de Dalia Gutmann (impulsora de este salto de Lea a las tablas desde Chiaku Producciones) y del músico Kevin Johansen, entre otros colegas, la artista sumó las canciones “Para dudar” y la desafiante “La musa de Botero” que añadieron elementos a un perfil tan natural como jocoso que remató con otra pieza inspirada en cuando su madre le tejió una manta celeste y blanca en el impasse de su primer viaje profesional de Montevideo a Buenos Aires. “Me despido con ‘Crochet’, un tema que debería llamarse ‘La colcha de mi madre’”, expresó resumiendo el espíritu irreverente de una aventura estética para la que Bensasson exhibe un don magnético que le augura otros caminos a su reconocida actividad profesional dentro de la música. Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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Efímero y eterno

Gregorio por Nachman, el documental de Eduardo Nachman y Silvina Stirnemann Por Ale Simonazzi Hay una frase que Eduardo Nachman pronunció alguna vez y que resume el origen de este documental: «Después de mi segundo infarto pensé que no me podía quedar con la memoria de mi padre, que tengo que compartirlo.» De ese impulso —urgente, físico, casi vital— nació Gregorio por Nachman, una película que es a la vez retrato personal, acto político y ejercicio colectivo de memoria. Gregorio Nachman fue militante de la cultura, teatrista, productor de arte. Desde Mar del Plata llevó el teatro a los barrios, lo escenificó en la calle o en el acoplado de un camión. Produjo al Chango Farías Gómez, a quienes luego serían Les Luthiers, a La Cofradía de la Flor Solar —antes de ser Redondos de Ricota—, a Sui Generis y a Pedro y Pablo. Era un artista que entendía la cultura como herramienta de transformación. El 19 de junio de 1976 fue secuestrado por un operativo conjunto de las fuerzas armadas en Mar del Plata. Nunca más se supo de él. La película rescata esa memoria como construcción colectiva, con testimonios de Héctor Bidonde, Susana Rinaldi, Marian Farías Gómez, Aníbal Montecchia, Horacio Embón, Miguel Cantilo y Jorge Durietz, entre otros. El momento en que esa historia dejó de ser solo de la familia, cuenta Edu, fue concreto y emocionante: «Cuando la empezamos a compartir, seguían y siguen contando anécdotas con mi padre, de obras de teatro o de música que presenciaron. Hay una escuela secundaria que eligió el nombre de mi papá junto a su comunidad educativa, y muchos artistas de Buenos Aires quieren actuar en la Sala Nachman.» La continuidad entre lo que hacía Gregorio y lo que sigue haciendo su hijo no es casual. «Tiene que ver con hacer arte, difundir arte, promocionar desde la independencia, desde la autonomía», dice Edu. «En Mar del Plata hay varios núcleos culturales que siguen apostando a eso, a la transmisión de la cultura pese a la falta de dinero.» Esa línea es la misma que lo trajo a Revuelto. Nos conocimos en FM La Tribu, en ese territorio fértil donde se forja buena parte de la comunicación popular independiente argentina. Cuando lo convocamos a ser parte de Revuelto Gramajo, sabíamos que traía algo que no se improvisa. Fue Edu quien hizo posible momentos inolvidables del programa: Eduardo Galeano y Norita Cortiñas en el estudio de Fm La Tribu, charlando con Revuelto Gramajo. El recorrido del documental por festivales, escuelas y espacios culturales de Argentina y América Latina le devolvió algo que Edu no esperaba del todo: «Me sigue emocionando que, a pesar de los años, mi papá sigue estando vivo. Él decía, leyendo a otro autor, que el teatro es efímero, pero si es bueno es efímero y eterno. Y lo que más me sorprendió es la vigencia de algunas obras que dirigió: Los prójimos, de Gorostiza, que hace más de 55 años hablaba de violencia de género, sigue siendo absolutamente actual.» Y a la pregunta de qué le falta saber todavía de su padre, Edu responde sin rodeos, con la precisión de quien lleva décadas buscando: «Lo que me falta saber es qué pasó desde el 19 de junio de 1976 a las cuatro menos cuarto de la tarde en adelante. Eso es lo que me falta saber. Y quiénes se lo llevaron. Sabemos de uno solo. Sabemos de los jefes militares responsables de la zona, pero no sabemos qué pasó con él. Y seguimos buscando.» Gregorio por Nachman no es solo una película sobre un padre desaparecido. Es sobre lo que se pierde cuando la dictadura borra a alguien que hacía cultura desde abajo. Y sobre lo que queda cuando un hijo decide que ese silencio no va a ser la última palabra. Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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El tango contemporáneo tiene segunda edición de los Premios Tango Siglo XXI

El próximo 20 de mayo a las 19h en el querido espacio Hasta Trilce del barrio de Boedo, habrá una nueva oportunidad de visibilizar la amplia y rica producción tanguera que sucede año a año. Por Flor Meluso Gracias a la iniciativa que impulsan los periodistas, gestores culturales y comunicadores Andrés Valenzuela, Ximena Pascutti y Nacho Villabona, los Premios Tango Siglo XXI transcurren su segunda edición y se instalan como una celebración de la música ciudadana actual. Tanto las categorías como los nominados surgieron del trabajo de escucha, debate y selección de un Jurado de Preselección convocado especialmente para la tarea. Este Jurado incluyó referentes del ámbito:Gabriel Plaza, Flavia Angelo, Facundo Arroyo, Mariana Fossati, Gabriel Cocaro, Paula Sterczek, Nacho Babino, Irene Amuchástegui, Pablo Vázquez, Hernán Astudillo y Mariano Suárez. Con una conferencia de prensa también en Hasta Trilce, y con algunos de los miembros del jurado presentes, se anunciaron las ternas que conforman la selección de trabajos discográficos. Tanto los organizadores como algunos miembros del jurado de preselección, hicieron hincapié en la cantidad de producciones (unas 187) durante el año 2025.  “La dinámica no contempla que los artistas deban postularse, sino que nosotros relevamos y escuchamos todo lo que nos llega”, explicó Nacho Villabona, quien oficia de coordinador del Jurado como parte de la organización de los Premios. Además, este año se sumaron dos nuevas categorías: “Mejor disco en vivo”, ya que se dieron cuenta que había una gran cantidad de material grabado de esa manera e “Invocación” donde los artistas invitan a hacer una relectura de obras consagradas. “El espíritu es que entren todos los estilos del tango que se hacen actualmente”, destacó Flavia Angelo. Las categorías, que pueden cambiar de un año al otro, buscan reflejar lo que fue la producción discográfica del año anterior. A continuación compartimos quienes serán protagonistas de la gala del 20 de mayo y de la cual se desprenderán los ganadores de 2026: Mejor Disco Grupo de Cámara instrumental ● “Con todo” Horacio Romo, Pablo Agri y Emiliano Messiez ● “Paisajes de Buenos Aires” Franco Bruschini Quinteto ● “500 Motivaciones” Luis Ceravolo 4 Mejor Disco Orquesta Instrumental / Orquesta de Concierto ● “Legado Pane” Orquesta Típica Julio Pane (disco póstumo) ● “Pinceladas del tiempo” Orquesta de Tango de la UNA. Dir. Andrés Pirotti ● “Alquimia” Sur del Sur Ensamble, Víctor Lavallén y Horacio Cabarcos Mejor Disco Solista Instrumental ● “Sur (como respuesta a todas las preguntas)” Adrián Iaies ● “Camino” Natsuki Nishihara ● “Las cuatro estaciones” Noelia Sinkunas ● “The still unknown (& unfinished) album recording name” Marcelo Nisinman Mejor Disco Cantor o Cantora / Disco Vocal Instrumental ● “Mensaje 50” Daisy Lombardo y Ramiro Gallo Quinteto ● “Pratanguero: 4o Esquina Final” Ariel Prat ● “Canciones en el estudio” Mica Sancho ● “Toma I” Lautaro Mazza Y Oscar De Elía Mejor Disco Electrotango ● “Re” Otros Aires ● “Doscerodosx” D’Amico ● “Nontango” Godoy Mejor Disco Tango Fusión ● “El viejo Caminante” Dino Saluzzi, Jacob Young y José María Saluzzi ● “Tangomorphosis” Pablo Estigarribia ● “Saga” Yamandu Costa con Martín Sued & Orquesta Assintomática Mejor Disco Milonguero ● “Icónico y barrial” Orquesta Típica Misteriosa Buenos Aires ● “Santo Milonguero” Orquesta Típica Andariega ● “Los 3 temores de Tango Bardo” Tango Bardo con Cucuza Castiello, Chino Laborde y Roberto Minondi Mejor Disco Tango Criollo ● “Canto mi canto” Nahuel Roht ● “Escaleras, candilazos y baldíos” Quinteto Criollo González Calo y Juan Seren ● “Pillos y atentos” Las Guitarras Sensibles De Flores Mejor Disco Tango Canción ● “La noche interminable” Orquesta Cuerdas del Plata y Mariana Michi ● “Tiempo de amar o morir” La Martino Orquesta Típica ● “Fronda” Madreselva Mejor Disco Nuevas Tendencias ● “Un mar de niebla” Dúo Tello-Echeveste ● “Dance me to the end of noise” El Cachivache Quinteto ● “Julián Peralta: Sofía y los sueños” Mariano González Calo, Julián Peralta y Orquesta Cuerdas del Plata Mejor Disco En Vivo ● “Canciones de dos puertos” Alfredo Piro Rinaldi ● “Vivo Veinte” Quiero 24 ● “Puro tango” La Chicana ● “En Vivo 20 Años” Tanghetto Mejor Disco Invocación [Relectura de obra] ● “Zorzal eterno” Las Bordonas ● “Rovira 100” Sónico ● “Tribute to Juan Carlos Cáceres” Le Collectif Tango Negro Ensemble Mejor EP Tango Instrumental ● “Ciudad Tango” Fabio Hager Sexteto ● “Los perros ladran” Los Perros Ladran y Rodolfo Mederos ● “Periferia Vol. I” Arcano Tango Mejor EP Tango Cantado ● “Troilo” Cucuza Castiello y Tango Bardo ● “Tirando pa ́ no aflojar” Elis Roig ● “Sesión Parque Leloir” Julieta Laso Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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¿La música nos está aplastando el cerebro? Pesoa en El Desconcierto.

Un video titulado Música para no pensar disparó el comentario de apertura en El Desconcierto, el programa que se emite todos los domingos de 10 a 13 por Revuelto Radio. Quique Pesoa arrancó el programa con una pregunta incómoda sobre la música que consumimos, los algoritmos que la moldean y lo que eso le hace a nuestro cerebro. Y anticipó el riesgo de plantearla: que suene a «viejo de mierda quejándose de la música de ahora». Por eso aclaró desde el arranque que acá hay algo más que nostalgia. A continuación, y a pedido de oyentes, el comentario completo: En el mientras tanto, esto de la pantallita, esto de los seis segundos que pasan cuando estás scrolleando, esto de que si a los seis segundos no te llamó la atención, pasa a otro scroll. Seis segundos… esto dice un un vídeo que ví y que le pedí a la inteligencia artificial que me lo pase a texto. Luego le pedí que haga una interpretación, para ver qué decía, para ver cómo interpreta esto titulado «música para no pensar». La inteligencia artificial me contesta y me dice: el autor sostiene que la música actual no es arte, sino un producto neuroquímico diseñado para una mente que ha renunciado a la profundidad, define la situación como una involución cognitiva planificada y una homogenización del espectro sonoro, donde la melodía y la lírica han muerto bajo el autotune. Basándose en estudios de la Universidad de Viena, afirma que la música es ahora más simple, ruidosa y pobre en vocabulario, con un 40 por ciento menos de variaciones tonales que en los años 70. La industria busca activos financieros predecibles, mediante la compresión de la sonoridad, eliminando rangos dinámicos para un cerebro en vigilia pasiva. El algoritmo de TikTok ha reconfigurado la dopamina del cerebro. Si no hay un estímulo masivo en seis segundos, el usuario pasa al siguiente contenido, lo que obliga a los productores a eliminar introducciones y desarrollar estribillos eternos. Esta glucosa digital deja al oyente desnutrido. El discurso advierte que la música simplificada sólo activa el sistema límbico primario, mientras que la compleja fomenta la resolución de problemas y la empatía. Quien acepta canciones basura, por pereza mental, terminará aceptando discursos políticos totalitarios al perder su capacidad de filtro. Además, vuelve a Forster, la desaparición de la metáfora y el uso de letras literales y crudas eliminan el misterio, incapacitándonos para entender realidades complejas. Finalmente, el autor propone la escucha activa como un acto de rebelión política y una forma de recuperar la soberanía del oído frente a la dictadura de lo mediocre impuesta por los algoritmos de Silicon Valley. Puntos clave y planteamientos importantes. Los argumentos del autor se pueden agrupar en cuatro ejes fundamentales. 1. Degradación técnica y artística. Simplicidad sistémica. Se ha reducido drásticamente la variedad de acordes y la complejidad armónica ha sido sustituida por el loop infinito. 2. Uso del autotune. No se usa por estética, sino como una corrección robótica para ocultar la mediocridad acústica y la falta de talento real. 3. Obsolescencia programada. Las canciones duran menos de 3 minutos porque las plataformas pagan por reproducción, no por calidad, lo que fragmenta la atención humana. 4. Impacto neurológico y cognitivo. Atrofia mental. La música ultrasimplificada contrae la materia gris y entrena al cerebro la impaciencia crónica buscando gratificación instantánea, el estribillo inmediato, sin esfuerzo. 5. Pérdida de pensamiento abstracto. Al reducir la lírica a pocas palabras sobre sexo y consumo, se castra la capacidad emocional y la posibilidad de procesar conceptos complejos o éticos. 6. Control social y político. Domesticación masiva. La industria utiliza la música para mantener a las personas en su lugar a través del ritmo y el entretenimiento de baja intensidad. El ruido contra la reflexión. Se evita el silencio porque es el laboratorio de la insurrección. El ruido constante de fondo impide que el individuo piense por sí mismo. Este análisis lo hicieron Gonzalo Gesualdo y Mercedes Pesoa. Les mandé el audio, le pidieron a la inteligencia artificial que lo pase a texto y después que lo analice. Y la verdad, esto me hace pensar mucho. Fíjate cómo la inteligencia artificial logró armar un corpus pequeño que yo puedo compartir con vos porque me pareció interesante. Porque acá hay un alegato en contra de esta música que va simplificando las cosas y nos aplana el melón. Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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A los amores, en vivo: Duratierra y la potencia del abrazo colectivo

Grabado a sala llena, este video-disco es un registro sensible de un tiempo compartido. Puesta en escena cuidada, sonido atesorado y una banda que comparte folklore sin fronteras y con raíz. Por Ale Simonazzi Foto Rocío Coelho Duratierra vuelve en forma de abrazo audiovisual: “A los amores en vivo en el ND”, su primer video-disco, registrado a sala llena los días 6 y 7 de junio de 2025 en el ND Teatro, en Buenos Aires. Quienes allí estuvimos podemos revivir a través de este cuidado registro, noches de emoción profunda, de encuentro. Esa sensación de salir a la calle con el corazón hinchado de belleza, luego de que la música nos hubiera corrido el velo de lo cotidiano para mostrar lo esencial. El camino de Duratierra es de búsqueda, riesgo y compromiso, pero sobre todo de construcción colectiva en torno a la música y la palabra. Esa noche Duratierra fue todo eso: un lugar donde la música no es decoración del mundo, sino herramienta para habitarlo con más verdad. “A los amores” ya era un hito en la trayectoria del grupo, un disco que no nos cansamos de recomendar. Pero lo que ocurre cuando estas canciones vuelven al escenario es otra cosa: vuelven a respirar y, por ende, respiran distinto. Duratierra lo sabe y lo practica: la música se vuelve plena cuando es celebración colectiva, cuando el “estar juntos/as” no es una frase de consigna, sino energía concreta, palpable, que nos sostiene. El registro audiovisual, a cargo de Conurbana Audiovisual, logra esa magia: atesorar el detalle sin apagar el misterio. Con dirección general y puesta en escena de Giselle Hauscarriaga, A los amores en vivo nos permite volver a emocionarnos a quienes estuvimos en el ND y atrapar, con la música y el relato visual, a todo el que se acerque a la obra de Duratierra y su manera de habitar el escenario. Es en el vivo donde aparece con mayor nitidez una de las marcas más finas de Duratierra: la exquisitez no como lujo, sino como cuidado. En el sonido, en la dinámica del septeto, en cómo cada arreglo parece pensado para que la canción diga más, nos abra un abanico de sonidos e imágenes en los que la emoción es sinónimo de profundidad. Si no conocés a Duratierra, este lanzamiento es una puerta directa al corazón de su propuesta: canciones que nacen del folklore y se abren al rock, al pop o al jazz, sin prejuicios. Si ya los seguís, “A los amores en vivo en el ND” queda como registro necesario de un momento de madurez: una banda que no se conforma con sonar bien, sino que convierte el escenario en un espacio para compartir su mirada del mundo. El recorrido del concierto ordena climas: “Árbol” abre la noche con ritmo de huayno, “A los amores” llega con la energía del gato, como celebración sin solemnidad. “Te miré por vez primera” y “Mudanza” mueven el eje: ahí aparecen los matices, el pulso fino, esa forma de Duratierra de decir “profundidad” sin ponerse grave. En ese viaje, la enorme Silvia Aramayo suma piano y voces a lo largo de todo el concierto. En “Las flores del jardín” se suma la voz invitada de Sara Arroyo Factorovich. Más adelante, “Verano del 19” y “Las cosas” vuelven a juntar emoción con movimiento, hasta que “Milonga de despedida” cierra en un rito compartido. La yapa no es un agregado, sino más bien una expansión. “La del Pueblo” y “Trinchera” empujan el cuerpo hacia la ronda, y “Amor tecnócrata” enganchada con “Yo me llamo cumbia” abre la fiesta con invitadxs en voces (Ivonne Guzmán y Astor Saraco Vita) y un set de percusiones que termina de encender la noche (Ximena Gallina, Agustín Alfonso y Machu Terruzzi). Duratierra son Micaela Vita (voz), Juan Saraco (guitarra y voces), Nicolás Arroyo (percusión y voz), Tomás Pagano (bajo acústico), Valen Bonetto (guitarras, guitarrón, ronroco y voz), Martín Beckerman (percusión y voces). Una banda que le pone música a las ganas de construir mejores mundos. Foto Rocío Coelho Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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