Revuelto

Impulsar una red de Espacios Libres de Apartheid y Genocidio

Tomando a nivel local la propuesta del palestino Movimiento BDS, el Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino impulsa en el país la creación de Espacios Libres de Apartheid y Genocidio que funcionen como focos de denuncia del accionar criminal del Estado de Israel Ante la persistente política de ocupación, agresión militar y exterminio por parte del Estado de Israel sobre Palestina, el Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino se hace eco de la iniciativa de una coalición de 170 organizaciones de la sociedad civil palestina reunida bajo la denominación Movimiento BDS (siglas que responden a las acciones de boicot, desinversión y sanciones), impulsando fuertemente la existencia en el país de los Espacios Libres de Apartheid y Genocidio. Como parte de la campaña en Argentina, la colectiva local incluyó a Después de la Deriva entre las propuestas de comunicación que merecen ser consideradas parte de esos Espacios Libres de Apartheid y Genocidio para seguir ejerciendo la soberanía popular que le imponga a los gobiernos, estados y empresas el fin de la complicidad con el régimen sionista. La propuesta de BDS se lanzó a mediados de 2005 “un año después de la histórica Opinión Asesora de la Corte Internacional de Justicia que encontró que el Muro de Israel construido sobre territorio palestino es ilegal, pese a lo cual Israel continúa su construcción del Muro colonial con un total desprecio a la decisión de la Corte. Después de 38 años de ocupación israelí de la Franja de Gaza y Cisjordania palestinas (incluyendo Jerusalén Oriental) y de los Altos del Golán sirios, Israel continúa expandiendo las colonias judías. Ésta ha anexionado unilateralmente Jerusalén Oriental y los Altos del Golán ocupados y ahora está anexionando de facto enormes partes de Cisjordania por medio del Muro. Israel está preparando también –a la sombra de su reorganización planeada para la Franja de Gaza– construir y expandir colonias en Cisjordania. 57 años después de la construcción del estado de Israel principalmente sobre tierra vaciada étnicamente de sus dueños palestinos, una mayoría de los palestinos son refugiados, muchos de los cuales están sin un estado. Además del consolidado sistema de discriminación racial contra sus propios ciudadanos árabe-palestinos que permanece intacto”. Los puntos fundantes de esta acción tomaron como modelo “las iniciativas de boicot contra el apartheid en Sudáfrica que finalmente fueron exitosas y lograron aislar al régimen”, evocó Leticia quien, como militante del Comité Argentino, llegó a los estudios de Revuelto Radio a integrar a Después de la Deriva a la iniciativa global. Tal como lo detalla un documento de BDS fechado 21 años atrás, el proyecto nació “a la luz de las persistentes violaciones de Israel de la legislación internacional, y dado que, desde 1948, cientos de resoluciones de la ONU han declarado ilegales las políticas coloniales y discriminatorias de Israel y demandaron medidas inmediatas, adecuadas y efectivas, y dado que todas las formas de intervención internacional y pacíficas hasta ahora han fallado en convencer y obligar a Israel para que cumpla con la legislación humanitaria, que respete los derechos humanos fundamentales y para que termine su ocupación y opresión del pueblo palestino, y en vista del hecho que los pueblos conscientes en la comunidad internacional históricamente han cargado la responsabilidad moral de luchar contra la injusticia…Inspirados por la lucha de los sudafricanos contra el apartheid en el espíritu de la solidaridad internacional, consistencia moral y resistencia a la injusticia y opresión. Nosotros, representantes de la sociedad civil palestina, demandamos a las organizaciones de la sociedad civil internacional y a las personas conscientes de todo el mundo a imponer amplios boicots e implementar desinversiones contra Israel, de manera similar a aquellas aplicadas a Sudáfrica en la era del apartheid”. En clave local, Leticia especificó que “en nuestro caso, a la denominación de los espacios le agregamos hace un par de semanas la palabra genocidio tomando nota del inicio de la declaración del estado de guerra de Israel sobre Palestina del 7 de octubre de 2023 que desde entonces implica una invasión a gran escala y un asedio constante sobre la Franja de Gaza”. Los pueblos podemos romper la complicidad Leticia, integrante del Comité que visitó Después de la Deriva para hablar sobre la situación de Palestina y entregar la nominación al programa como parte de la campaña, fundamentó la iniciativa en que ante la actitud complaciente de los estados con el accionar criminal israelí “lo que hace el pueblo palestino, es decir, bueno, si ni los Estados ni los privados van a hacer nada, le vamos a pedir a los pueblos que activen para presionar, para romper con esta complicidad porque se entiende que si el régimen de opresión israelí queda aislado y se rompen con todas esas complicidades, no puede seguir haciendo lo que está haciendo porque básicamente lo hace con armas provistas mayormente por Estados Unidos y Europa y porque, además, exporta sus modelos de colonialismo y extractivismo como lo hace con Mekorot, una empresa que existe desde antes del estado de Israel, que le robó el agua al pueblo palestino y que lleva ese patrón a otros lugares del mundo”. Con el mismo énfasis, la activista denunció que esos lazos de complicidad “puede ser académicos, a través del extractivismo, de carácter cultural, deportivo y hasta empresarial y económico”. La nómina de compañías señaladas por su ligazón con Israel la integran, Hewlett Packard, Coca-Cola, Siemens, Cisco, Chevron, Intel, Dell, Siemens, la firma vasca de trenes CAF y la Conmebol, esta última por haber suscrito un acuerdo en 2024 por el cual el país oficia como invitado de la Copa América de fútbol. Frente a ese panorama, los Espacios Libres de Apartheid y Genocidio “exhiben su decisión de no tener ningún lazo de complicidad, algo que significa no ser financiados por instituciones israelíes, declinar convenios con universidades israelíes, rechazar fondos de empresas que son cómplices y, además, sumarse a distintos tipos de campañas como parte de una solidaridad concreta y efectiva”, sostuvo Leticia quien inmediatamente puntualizó que “no se boicotean empresas u

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Voz de Pueblo

Teresa Parodi presentó Hasta que amanezca reafirmando compromiso, belleza y sensibilidad como ingredientes esenciales de su obra. Música En tiempos distópicos donde el individualismo parece ser norma, encontrarnos sigue siendo sanador. Y si el encuentro lo propone una compositora imprescindible de nuestra música popular, acudimos presurosos en busca de su mirada de este tiempo, de su memoria y relato, de canciones que nos conforman como pueblo y de nuevas composiciones que reafirman un camino de coherencia y compromiso. La cita fue en La Trastienda, a sala llena y con admirados y queridos artistas entre el público que quisieron acompañar este nuevo lanzamiento de Parodi. Allí estaban Víctor Heredia, Pedro Aznar, Marilina Ross, Marian Farías Gómez, Magdalena León, por nombrar algunos. Con ese marco se abre el telón y arranca ella —nuestra cantora— entonando El otro País, para afirmar que está vivo, dispuesto a jugarse por los demás, soltando su esperanza al viento. Conmovedor inicio, primera ovación que humedece los ojos de Teresa y de muchos de los que, con este inicio, nos preparamos para una noche de profunda emoción. Le siguen temas como Musicagua y Paisaje, junto a la brasileña Vanessa de Maria y con los músicos de su banda: Emilia Parodi al piano, Ezequiel Parodi en guitarra, Lautaro Parodi en bajo y Facundo Guevara en la percusión. El segmento de temas termina con “Si se calla el cantor”, nada menos. Y resuena en su voz la poesía e intención de Horacio Guaraní: ‘Que ha de ser de la vida si el que canta / no levanta su voz en las tribunas / por el que sufre, por el que no hay / ninguna razón que lo condene a andar sin manta’ Llega el momento de transitar las canciones de Hasta que amanezca, el último lanzamiento de Teresa Parodi. Un recorrido por los once temas en el orden en que están en el disco nos permite construir una historia en la que no falta emoción, belleza, dolor, denuncia y esperanza. Un diálogo de tiempos y territorios: el presente que nos golpea y que bien sabe Parodi que sabremos construir algo mejor, porque lo hemos hecho, porque hay una memoria colectiva. Así, nuevas composiciones conviven con canciones que tienen su historia y que se resignifican desde los arreglos y nuevas miradas, tarea realizada junto a Emilia Parodi y la dirección musical de Matías Cella —quien también se sumó en guitarra eléctrica durante el concierto junto al violonchelo de Marcela Vicente y el violín de Nicolás Constanzo. Suena “Me veo en vos”, con la participación de la rapera Shitstem. Un diálogo entre generaciones que es búsqueda de Teresa, ese abrir puertas, voltear murallas y purismos en la música popular. Le sigue “Lento” que, con aire de cumbia, cuenta el desarraigo de quien llega a Buenos Aires desde el territorio que mal llamamos “interior”. Un tema que canta a los migrantes internos, a ella misma, y lo hace junto a su nieto Octavio Parodi, OKTO. “Ella salió a caminar por las calles ajenas / de la ciudad sin piedad que no habla de ella / Se vio de pronto en un bar, / olvidando sus penas / Nunca podrá regresar / porque nadie la espera” Temas nuevos que conversan con composiciones como “La Negra Ulogia”, que en el disco fue grabada junto a Susana Baca. Teresa se toma el tiempo y la emoción para contar la historia mínima de cada canción, confesando que aquella mulata que en Corrientes cantaba en el río mientras lavaba la ropa, fue quizás su primera maestra cuando era niña. Y en esa trama de recuerdos Parodi nos lleva a Misiones, al sur del Moconá, a sus 19 años como maestra rural. Cuenta del trabajo de los niños en la recolección de semillas de tung, colaborando con los padres para recibir mejor paga y ella, maestra, preocupada porque no falten a la escuela, por llevarles las tareas a las casas. Recuerda y no puede evitar las lágrimas. La emoción crece cuando invita al escenario para este tema a Maggie Cullen. De Misiones al Sur con “La belleza es soledad”, una composición en homenaje a la inmensa belleza de los paisajes de nuestra Patagonia y a la nación Mapuche. El recorrido que propone Parodi nos trae el “Chamamé cantor” porque, como bien dice, no importa lo que esté componiendo, siempre aparece un chamamé, está esperando en la guitarra y tengo que tocarlo. Le sigue una profunda y personal versión de Yo vengo a ofrecer mi corazón de Fito Páez que es recibida con un silencio conmovedor y que explota en ovación al terminar. La imagen de un cartonero que cada día pasaba cerca de su casa tirando del carro con su hijo en hombros, de la mano, en el carro… siempre jugando, cantando, dio nacimiento a “Siempre a la misma hora”, un tema que describe la dureza de este tiempo y la esperanza de que desde abajo vamos a cambiar la historia. En este tema vuelve OKTO al escenario para no dejar de cruzar generaciones. “Siempre a la misma hora, al atardecer / Te veo tirando el carro justo al volver / Cruzando a mi costado, con un gurí en los brazos / Vas apurando el paso una y otra vez / Siempre a la misma hora, al atardecer / Te imagino intentando vivir con fe / Soñando que algún día te vaya bien / Mucho me cuesta verte, correr con esa suerte / Ante la indiferencia que no te ve / Siempre a la misma hora, al atardecer” “Peregrino del bien” es un homenaje a quienes militan la vida en territorios golpeados. Homenaje a todos y a uno en particular, el Padre Francisco “Paco” Olivera, sacerdote comprometido con las causas de los más vulnerables. Fue conmovedor escuchar el tema con el Padre Paco en la sala. Llegando al final del recorrido del disco, suena “Sin miedo”, un tema que arenga a seguir peleando “a puro corazón, coraje y sueño”. Las voces de Teresa Parodi junto a Julia Zenko

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Liuba María Hevia: “Cuba necesita cambios que debemos hacer nosotros”  

Música La compositora, guitarrista y cantante cubana-española Liuba María Hevia iniciará el próximo lunes 25 en la ciudad bonaerense de Quilmes su sexta visita a la Argentina en el marco de un tour sudamericano en el que, además, debutará en Uruguay, y donde mostrará en directo como sigue navegando en la canción, un género que, asegura, “tendrá siempre larga vida”. “Haré un recorrido por los temas más emblemáticos de mi carrera, pero también voy con la ilusión de estrenar algunos de los que aparecerán en mi nuevo disco ‘Almas comunes’ y en ese andar recorreré distintos géneros de la música cubana como la habanera, la guajira, el son, la canción trovadoresca y la balada”, se presenta Liuba María Hevia, en comunicación con Revuelto Radio. Nacida hace 61 años en La Habana pero con una vida repartida entre Cuba y España, país al que llegó siguiendo la huella de su abuelo asturiano, la artista se define como emigrante y sus músicas –plasmadas en 25 álbumes publicados hasta ahora- abrazan humanidades que tampoco reconocen fronteras ni pasaportes. Del Movimiento Nueva Trova Cubana que integró siendo una joven autora a una paleta de géneros que incluyen música para las infancias y diversos estilos de raíz entre sus dos tierras pero, también, el tango y el acompañamiento sinfónico, Liuba vuelve a Argentina en un viaje sudamericano que incluye debutar en Uruguay donde cantará en Punta del Este y Montevideo el sábado 23 y el domingo 24, respectivamente. A partir del lunes 25 estará en el país donde actuará ese mismo día desde las 19.30 en el Club Sportivo y Social Mitre (Av. Mitre 1417, de Quilmes) acompañada por Julio Lacarra; el jueves 28 a partir de las 20 estará en Raíces de Dawson (Nueva York 4699, de Berisso) con la participación del trovador Leonardo Tornello; una noche después desembarcará en el Torquato Tasso (Defensa 1575, de CABA) sumando al Dúo Karma; y el sábado 30 se despedirá compartiendo velada porteña con la cantante española-argentina Magdalena León en el Teatro El Alambique (Griveo 2350). -¿Cuál considerás que es tu relación con la música argentina que atraviesa diferentes momentos de tu trayectoria? -Argentina es un país con una gran tradición en la canción de autor. Es imposible que no influya al resto de los cantautores de habla hispana. He viajado a ese país en cinco ocasiones, en la primera hasta me permití cantar algunos tangos porque amo esa música, a Carlos Gardel, Eladia Blázquez, Astor Piazzolla y hasta grabé un disco de tangos que titulé “Naranjo en flor”. Pero en mí han calado desde Atahualpa Yupanqui hasta María Elena Walsh, pasando por Charly García, Fito Páez, Juan Carlos Baglietto, Teresa Parodi, Sandra Mijanovich, y más recientemente Georgina Hassan; la enorme cantora Mercedes Sosa, un icono a quien debemos la popularidad de muchos temas, y la increíble Julia Zenko. Desde hace más de diez años celebro un evento en Cuba que se llama “Alma creadora” y que tiene como uno de sus objetivos esenciales homenajear la obra de nuestros maestros: María Elena Walsh y Eladia Blázquez han sido dos de las festejadas. -¿Qué podés contar acerca de tu presente musical? Soy una mujer dichosa. Muchos dicen que nadie es profeta en su tierra, pero yo no puedo quejarme. He recibido el amor de un público de diversas edades y me he sentido mimada en mi tierra y eso va más allá de la mayor aspiración de un artista. Los últimos años han sido dulce musicalmente porque me han llevado a muchos países donde he podido mostrar mis canciones. Este año intuyo que será muy especial. Empezó con conciertos en España, viajé a La Habana e hice pequeños conciertos para los más vulnerables: los ancianos, los niños, residencias de la tercera edad, hospitales infantiles, un trabajo social que hago desde hace más de 30 años y tanto me reconforta. A mi regreso del Río de la Plata grabaré mi nuevo disco, “Almas comunes”, que será presentado en el Ateneo de Madrid en septiembre. En octubre haré cuatro conciertos en México, pasaré por Suiza y hacia diciembre cerraré el año con un recital de especial significado porque lo haré en el Auditorio de Langreo, un sitio donde paso mucho de mi tiempo, un lugar mágico y muy cercano a la zona donde nació mi abuelo (Eloy Hevia Alonso quien emigró a Cuba en 1920 para no ser reclutado en la Guerra del Rif entre España y Marruecos). No puedo pedir más. -¿Qué implica seguir cultivando la canción que es un género que parece perder terreno entre los géneros que dominan la escena y los algoritmos? -Permíteme no coincidir con tu afirmación. La canción de autor, siempre tendrá un espacio, el espacio que necesita la gente inquieta, pensante. Son muchos los cantautores y cantautoras que están en el top, aunque para ello, se apoyen en arreglos menos trovadorescos. Confío que en la canción de autor tendrá siempre larga vida. -¿De dónde surge tu interés por la música para las infancias que se plasmó en discos dedicados a las obras de Teresita Fernández, María Elena Walsh y Gabilondo Soler? -Desde muy joven he estado vinculada a la canción infantil. Uno de los discos que más amo es “Travesía mágica”, en el que hay canciones de Ada Elba Pérez, canciones de las dos y canciones mías. Es el disco para niños más editado en Cuba con 10 ediciones. Y en mi mente está grabar próximamente uno con canciones de mi autoría. Haber hecho antologías de tres grandes de la música infantil como son Teresita Fernández, María Elena Walsh y Gabilondo Soler, forma parte de mi interés por defender el legado de estas grandes y que los niños sigan creciendo con sus canciones. Mi trabajo en defensa de la infancia, me ha valido uno de los reconocimientos que más atesoro, ser Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF. -Aún radicada en Madrid ¿Cómo vivís la situación que atraviesa Cuba? -Cuba me duele mucho. Cuba es mi país, mi templo. Nunca dejaré de estar

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Zabala-Ortiz creadores de “Paisajes” de belleza

Música En su primer encuentro formal sobre un escenario, Cecilia Zabala y Coqui Ortiz ensamblaron sus personales talentos en Hasta Trilce para construir los “Paisajes” que pusieron nombre al soberbio espectáculo compartido. La guitarra, la voz, la poesía, esas materias primas de la canción, tienen el inasible poder de saber combinarse y abrazar infinitas posibilidades si es que anidan en espíritus inquietos, diversos y sensibles como los de Cecilia Zabala y Coqui Ortiz quienes en la noche del jueves se cruzaron artísticamente por primera vez para proponer “Paisajes”. Envueltos en la intimidad espacial y sonora de la sala porteña Hasta Trilce donde cada quien presentara sus novedades discográficas durante 2025, la improvisada dupla regaló desde fragmentos de confirmación de sus dotes autorales e interpretativas pero también de asombro ante un repertorio que fue brotando en una suerte de fogón y que hasta regaló momentos compartidos que invitan a imaginar futuras andanzas de a dos. Una de esas confluencias marcó el inicio de la velada con “El matecito de las siete”, un clásico del artista chaqueño que añadió una hermosa versión más a su cuantioso recorrido, y después la noche fue entregando momentos individuales pero nunca solitarios entre la compañía escénica y el expectante silencio del público. Cecilia, dueña de una musicalidad todoterreno que explota en lirismo desde una guitarra virtuosa y una voz plena de matices, escogió para sus intervenciones cinco de las piezas de sus más reciente y octavo disco solista “Sagrado rito”, pero también “Vermelho” que, recordó, compuso en una visita al Chaco. En el caso del visitante, que aportó su cálida hondura para abrazar un repertorio donde los colores de su territorio permiten viajar al seno de esa identidad pero también remontar otros cielos sin fronteras, repasó tres magníficos momentos de “Álbum de memorias” (el quinto y evocativo álbum de su cosecha personal), además expandió esos horizontes con más de tres décadas de fecunda actividad. Ella sola –capaz de hacerle músicas a textos de Javier Ruibal en “Sagrado rito” o escribir a partir de la guitarra de Juan Falú en “Sólo asi”) se lució especialmente en “Arte poética” e “Inventario”. Coqui, a su turno, recuperó el inspirado “Chamamé que se eleva”, defendió su propio mito en “El suquipuquero” y regaló “Tres esquelas”, un amoroso alegato que enlaza desde su madre hasta sus descendencias y que forma parte de una vasta producción que todavía no publicó pero está dispuesto a registrar. Animándose al dúo, Zabala y Ortiz se vincularon en torno a “Resistencia” y “Tonada de los viñedos” (dos creaciones que la artista porteña compuso respectivamente con Miguel Cantilo y Teresa Parodi) y para el bis de despedida, a casi 90 minutos del inicio, volvieron a reincidir a partir de la inmensa «Sólo luz» de Raúl Carnota. Invocando a los duendes y proponiendo la audacia de inyectarle belleza a este mundo hostil, Coqui y Cecilia consiguieron sumarle “Paisajes” a una canción que entre legados y novedades sigue batallando con la emoción a flor de piel.   Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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GENEALOGÍA DEL AMOR

Teatro Sobre Alma Mahler – Sinfonía de vida, arte y seducción, de Víctor Hugo Morales. LA CRIATURA LIED Es noche bien adentro del romanticismo alemán cuando nace la criatura. Franz Schubert le trae como presente la fusión perfecta entre poesía y música. La melodía vocal y el piano dicen cosas distintas, pero complementarias; el piano no acompaña, narra. Por su parte, Robert Schumann opina que no se debe olvidar la capacidad introspectiva de la recién nacida: es imperativo evitar que se pase la vida meta describir escenas de exteriores, sin ocuparse de los estados del ama. El tío Johannes Brahms opina que Schubert siempre es demasiado teatral, y ofrece sobriedad y densidad expresiva. Busca una emoción contenida, con gran trabajo armónico. ¿Y qué trae entre manos Hugo Wolf? Viejo lobo del mar de las palabras, llega henchido con la primacía absoluta del texto. La música se adapta minuciosamente a cada inflexión del poema: casi una declamación musicalizada. A esta altura no es sencillo saber en qué rama de este nutrido árbol genealógico se ubica Gustav Mahler. Pero es seguro que su intervención es ya sobre la niña crecida, en un tiempo en que la pequeña comprende que debe dejar de ser solo íntima, que puede volverse orquestal, cósmica, bordear la sinfonía. Lied, así la llama toda esta parentela de hombres que la miman, la buscan y admiran el modo en que este diálogo entre el piano y la voz, de a poco, encuentra perfiles sutiles, inesperados. Para Alma es el tiempo de antes de casarse. Su tiempo, entre1898 y 1901. Su relación con la muchacha Lied es íntima, de una economía expresiva propia de un vínculo donde la composición y la compositora se tratan de igual a igual, de mujer a mujer. Aún no lo saben, pero no se verán en muchas ocasiones. No más de 14 veces, algunas incluso después que Gustav, el marido de Alma, revocara su decisión de impedirle componer, casi sobre los escombros de su matrimonio. Sin embargo, cada encuentro es íntimo y no busca desarrollar grandes formas. El piano nunca construye un mundo autónomo, sino que sostiene a la voz. Habrá, eso sí, momentos de cromatismo suave, pero sin romper del todo la tonalidad. Nunca radicalidad ni contraste dramático, sí refinamiento. En cuanto a qué decirse, siempre eligen poesía de fraseo muy cantábile, con líneas vocales fluidas Lírica y concentrada, Alma. LA CIUDAD EN SILENCIO “De un lado de la escena, un escritorio con muchos libros, anotaciones y partituras. Del otro, un sillón. Detrás, la habitación que comparte con su esposo. suena Die stille stadt de Alma Mahler mientras ella escribe en su escritorio” (1) La composición La ciudad silenciosa de Alma toma el texto de un poema de Richard Dehmel (1863–1920), poeta alemán muy influyente en el cambio de siglo, especialmente en el ámbito del Lied, porque sus textos fueron musicalizados por compositores como Richard Strauss y Arnold Schoenberg (el famoso Verklärte Nacht está basado en un poema suyo). Dehmel fue muy leído y también estuvo en el centro de muchos escándalos en su tiempo, ya que algunos textos suyos fueron censurados por su contenido erótico. Es de suponer que Alma Mahler percibió en este poema su lenguaje “musical”, ese que trabaja con atmósferas y no con narraciones cerradas. Una emoción, un estado de ánimo, una introspección que ella habitó desde adentro de la música. En la obra de Víctor Hugo Morales y en una primera entrada escuchamos el piano, no la letra. Sin embargo, una atmósfera sugiere algo en proceso de apagarse que recuerda al texto del poema. Y podríamos, por qué no, hacer conversar las dos escrituras: Dice el poema: “Hay una ciudad en el valle, /un día pálido se extingue;/no pasará mucho tiempo más/hasta que ni luna ni estrellas queden” (2) Y retruca la dramaturgia, troca la ciudad en el valle en vivienda aislada, en la palidez de una existencia de umbral: “Yo estaba allí. El lago, el bosque y Mahler, que salía de la cabaña solitaria hacia la casa. Y yo, a mitad de camino, como sería siempre” Pero insiste el poema: “Hay una torre que se eleva/desde un mar oscuro de casas;/una tarde silenciosa se congela, y ya no hay ninguna voz”. Una voz silenciada por años, ensombrecida, eclipsada por la luz de un dios sombrío: “Él venía con su manuscrito en la mano, sombrío como el bosque oscurecido por el atardecer, pero con un rayo de sol, atravesando los árboles y su rostro, como si fuera un haz divino de luz. Era Dios, él sentía que era Dios, mientras yo sostenía la cruz”. La luz torna de pronto crepuscular en el poema de Dehmel, es luz que canta una distancia y se escurre: “Un barquero pasa de largo/y canta una canción tan suave;/resuena tan dulce, tan extraña, a través del círculo del crepúsculo”. Luz de dar a luz, luz que suena desde un jardín que se habita en soledad: “Entendí que había terminado la Quinta Sinfonía. Hacía más de dos días que había escuchado el adagietto desde el jardín. Me dio los papeles y me miró el cuerpo embarazado. Él paría su obra más conocida y yo a su primera hija. “ Pero el poema persevera en mutaciones: “Escucho su canto, / y algo en mí se vuelve extraño;/como si la ciudad quisiera hundirse en un sueño profundo”. Y la dramaturgia hace el eco de ese hundimiento, al bajar una pequeña cuesta, o una pendiente muy pronunciada: “Él siguió brevemente su camino, bajando la pequeña cuesta y me quedé con la partitura en mi mano (…)  Era lo que yo tenía en mis manos, como depositaria, ese era el rol de una mujer. Sobre todo… de su mujer: ama de casa y copista de su obra Silencio, crepúsculo y lejanía, un estado del alma difuso, espectral. La música toca el cuerpo. El silencio resuena a un dejarse ir en un aturdimiento íntimo, donde Alma ya no coincide del todo con su alma. Todo, mientras la ciudad se hunde en su sueño. AMAR POR EL AMOR “Si amás por la belleza,

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Petroleros ambientalistas, una falsa paradoja

Territorio Entre octubre y noviembre pasados, la Justicia ordenó la reincorporación de dos trabajadores despedidos —junto a otros ocho— por la petrolera Shell. Entre los fundamentos, además de considerar que la medida fue discriminatoria por sus actividades gremiales, también se destacó que la persecución estaba vinculada a sus roles como defensores ambientales. A contramano de la falsa dicotomía entre desarrollo y ambiente, el fallo demuestra que existe un puente necesario si se quiere avanzar hacia un buen vivir aquí y ahora. Es 30 de agosto de 2024 en Ingeniero Jacobacci, provincia de Río Negro y está por comenzar la audiencia por el proyecto minero Calcatreu. Una gran cantidad de personas con pancartas a favor de la minería ingresa al polideportivo. Con pecheras de AOMA (Asociación Obrera de la Minería Argentina), se dedican a abuchear las pocas voces en contra, ya que la mayoría de quienes pudieron ingresar apoyaban el proyecto. Afuera, decenas de vecinos y vecinas intentan hacer oír su reclamo —No a la megaminería—, pero los bombos de los sectores gremiales los tapan. Ahora es enero de 2025. Un grupo de vecinos protesta frente a la oficina del proyecto minero San Jorge, en Uspallata, Mendoza. Otro grupo de personas identificadas con pecheras y banderas de la UOCRA (Unidad Obrera de la Construcción de la República Argentina) desciende de un micro y comienza a agredirlos: primero con palabras, luego con golpes. Un vecino resulta herido; otro interviene para evitar que la esposa del herido sea atacada. Dos días después, ese mismo vecino es detenido. No era la primera vez que una patota de la UOCRA agredía a quienes defienden el territorio. En 2013 ya había irrumpido en el acampe de Malvinas Argentinas, Córdoba, donde vecinos, vecinas y activistas resistían la instalación de una megafábrica de Monsanto, productora —entre muchas otras cosas— de Roundup, nombre comercial del glifosato, un herbicida ampliamente utilizado asociado a cáncer, problemas respiratorios y abortos espontáneos, entre otras afecciones. Estos episodios son expresiones extremas de una confrontación que busca instalarse entre trabajadores y ambientalistas, basada en una falsa dicotomía: desarrollo vs. ambiente. En ese marco, quienes defienden los territorios son señalados como obstáculos al progreso y a las promesas de empleo. Pero, ¿Qué es el progreso? ¿Para quién? ¿Para qué? Un puente necesario para un buen vivir aquí y ahora Gustavo Michel ingresó a trabajar en Shell en 2008 como operario y brigadista. “En 2014 me echaron por reclamar mejores condiciones de trabajo y por querer presentar una lista opositora al gremio”, recuerda en Después de la Deriva. Y agrega: “En ese momento ya denunciábamos problemas de salubridad y contaminación: muchos compañeros tenían benceno y tolueno en sangre. También hubo casos de asbestosis y enfermedades muy graves. La empresa hizo algunos estudios, pero después dejó de hacerlos”. Tras una importante lucha sindical, social y judicial, Gustavo fue reincorporado, pero en enero de 2025 volvió a ser despedido, esta vez junto a otros nueve trabajadores. Entre ellos, Pablo Placeriani, que había ingresado en 2015. “En mi caso, colaboré con el portal La Izquierda Diario, escribiendo artículos y participando en investigaciones sobre contaminación”, cuenta Pablo. Los despidos de enero fueron sin causa. Al llegar a la planta, los trabajadores se encontraron con un fuerte operativo de seguridad que les impedía el ingreso y recibieron un telegrama que citaba el artículo 245, que habilita despidos con indemnización sin explicaciones. Desde entonces, se movilizaron y denunciaron que se trataron de despidos discriminatorios. La Justicia les dio la razón en distintas instancias. En los casos de Gustavo y Pablo, además, señaló que la discriminación también se vincula con su rol como “defensores ambientales”. Petroleros y ambientalistas: ¿una rareza o no? “En Dock Sud, donde está la refinería, hay denuncias por problemas respiratorios, afecciones en la piel y niños con plomo en sangre. Durante años se usó plomo para aumentar el octanaje de las naftas. Luego se cambió la fórmula, pero la contaminación quedó en la tierra y el agua, y sigue afectando a Villa Inflamable”, explica Pablo. “Creo que nos despiden por ser testigos de estas situaciones. La empresa vende una imagen de excelencia en seguridad e higiene, pero esa no es la realidad que vivimos ni los trabajadores ni el barrio. Denunciar eso es lo que nos cuesta el trabajo”, agrega. Gustavo señala que esa lógica de descuido ambiental también impacta en las condiciones laborales: “A los pocos meses de nuestros despidos hubo un accidente gravísimo por la aceleración de los ritmos de trabajo y murió un compañero con 30 años de antigüedad. No fue un hecho aislado: estos accidentes se repiten. En 2018 pasó algo similar con un contratista. Yo mismo tuve que rescatar a un compañero que se estaba quemando”. Y continúa: “No son denuncias abstractas: son situaciones reales y muy graves, como los incendios en tanques de crudo, donde los trabajadores se salvan de milagro”. Estas condiciones no afectan sólo a quienes trabajan en la refinería: “Los vecinos ven los antorchazos y no saben qué pasa. La empresa oculta información y actúa con impunidad. Además, nuestros despidos disciplinan a quienes quedan adentro y desalientan reclamos por mejores condiciones”, advierte. Pese a los fallos que ordenan la reinstalación de ambos en sus puestos laborales, la empresa se niega a hacerlo. Frente a esta decisión, la Justicia ha intimado -todavía sin éxito- directamente al CEO de Shell. “Estos fallos son muy importantes porque reconocen que la defensa ambiental y la lucha laboral están conectadas. Son los trabajadores quienes viven en sus cuerpos estas condiciones y las denuncian, tanto dentro de la refinería como en el barrio”, señala Melina Acevedo, abogada del CeProDH. También recuerda que “la contaminación de Shell fue denunciada en todo el mundo y, en Argentina, quedó probada en el conocido Fallo Mendoza”. Pablo también destaca que los fundamentos de estos fallos de reinstalación los contemplen como defensores ambientales: “Establecen una relación muy natural entre las demandas del barrio y de los trabajadores”. Y agrega: “Los problemas ambientales no son ‘palermitanos’, no pertenecen a sectores ilustrados, estudiantes

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Zentner y el Coro Femenino Guastavino reponen una memoria sonora

Música Una decena de obras de tres siglos atrás compiladas por el obispo Martínez Compañón son recuperadas por los arreglos de Javier Zentner quien junto a las voces femeninas de la Escuela Coral Carlos Guastavino de Santo Tomé las ofrecerá el sábado a las 18 en un concierto gratuito del Auditorio DAMUS. El músico, compositor y docente Javier Zentner, con una larga y reconocida actividad como director coral, tendrá la batuta, los arreglos y la producción del concierto “Martínez Compañón. Una Mirada Nueva. Concierto para Coro Femenino” que el próximo sábado desde las 18 tendrá su primera presentación porteña tras la premiere mundial de agosto pasado en la ciudad de Santa Fe. Con entrada gratuita en el Auditorio DAMUS de la UNA (Av. Córdoba 2445), las voces serán las del Coro de la Escuela Coral Carlos Guastavino de Santo Tomé, que comanda Evelyn Plaumer, que deberá encarnar la recopilación que el obispo de Trujillo, Perú, Baltasar Jaime Martínez Compañón, encaró a mediados de la segunda mitad del siglo XVIII, y volcó en un códice manuscrito en nueve volúmenes, 1411 acuarelas y una veintena de partituras musicales que documentan su vida en la diócesis. Las músicas –registradas aproximadamente hacia 1780- fueron transcritas en forma de melodía con bajo, sin indicaciones de orgánico, orquestación ni formato coral. El contenido de los textos es variado y abarca desde la temática navideña hasta contingencias cotidianas y conflictos de amores. Sobre ese material, Zentner (que fue integrante y arreglador del Cuarteto Zupay, tomó parte del Coro Estable del Teatro Colón, el Conjunto 9 de Cámara y el conjunto madrigalista Cantica Nova, dirigió el Quinteto Clave y actualmente es responsable del Coro Cumpa), hizo un trabajo para conformar un repertorio de una decena de piezas sobre las 20 que componen el material completo. “Yo me acerqué inicialmente al material del Códice Martínez Compañón en mis tareas de productor artístico y acompañante musical del maestro Néstor Andrenacci en la grabación de un disco muy lindo que se llamó ‘Convidando está la noche’, que estaba dedicado a lo que se llama barroco latinoamericano. Y ahí tuve un primer acercamiento, incluso un lindo acercamiento musical porque a veces fue necesario improvisar ideas de instrumentación y en una de las obras aparezco en la ficha técnica tocando ‘Cajón de Sacristía’ que fue un instrumento que lo inventamos eh pidiendo prestado de la sacristía el cajón de un mueble para hacer un poco de percusión”, señala Zentner. Consultado acerca de su labor específica como arreglador de esas obras, el artista, de 74 años, apunta: “Yo le di seguimiento a ese material que es muy entrañable, muy sencillo, muy simple, pero a la vez con una gran belleza interior que trabajé con el criterio de que estas músicas son músicas populares, adaptables al cancionero latinoamericano que conocemos hoy día, lo que se ha llamado en algún momento raíz folclórica o proyección folclórica. Entonces mis arreglos corales son como si quisiera hacer una zamba del Cuchi Leguizamón o un loncomeo, no es distinto a eso. Porque, por otro lado, encontré justamente allí la raíz donde se junta la vertiente española, la vertiente de los pueblos originarios y, muy influyentemente, la vertiente negra. De hecho, eso aparece mucho en las ilustraciones del códice que son 1411 muy bellas acuarelas donde muchas de ellas están dedicadas a escenas donde la gente canta, toca y baila y ahí se aprecian mezcladas estas tres perspectivas”. En el mismo sentido, el autor de “Suite de Sefarad” y de las músicas para los haikus de Jorge Luis Borges, entre otras creaciones, considera que el rescate hecho por Martínez Compañón “están los embriones del huayno, de la chacarera en 6×8 cuando es con percusión, de la chacarera como joropo cuando instrumentamos solamente con cuerdas”. -¿Por qué este repertorio se propone para coro femenino? -Lo propuse para coro femenino a propuesta de mi amigo Gabriel Garrido, el gran maestro musical argentino que ha hecho carrera en Europa dedicándose al barroco americano, cuando tomando un café en el Bar Británico frente al Parque Lezama puso sus ojos en el horizonte y dijo, ‘qué lindo que sería el repertorio de Martínez Compañón cantado solamente por voces femeninas. Lástima que no haya esos arreglos’. Pero ni me miraba, miraba lejos. Así que asumí ese desafío e hice el trabajo durante entre ocho y diez años con interrupciones, y cuando esto estuvo listo, a comienzos de 2025, lo llevé a una asamblea de la Asociación de Directores de Coro de la Argentina que se hizo en Mendoza. -¿Cómo se da la confluencia con el Coro de la Escuela Coral Carlos Guastavino de Santo Tomé? -En esa asamblea en Mendoza, la comisión tuvo la muy buena idea de incluir una multiplicidad de pequeños talleres y conferencias, donde más de 50 expositores mostramos ideas, trabajos, comentarios, procedimientos y allí yo conté la historia de esta versión para coro femenino de las músicas encontradas en el códice y las mujeres de la Escuela Coral Carlos Guastavino de Santo Tomé se vinieron a mi taller y quedaron muy entusiasmadas con lo que escucharon y con lo poco que se pudo cantar. Pero ahí mismo nos fuimos a otra sala, cantamos un poco de una de las obras y quedó el entusiasmo por montar las 10 piezas en forma en concierto, una experiencia que tuvo su estreno mundial a finales de agosto de 2025 en la provincia de Santa Fe. Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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Montes devela “Un mundo guardado” que lo une a Yupanqui

Música Con el disco “Un mundo guardado–Canciones y poemas de Atahualpa Yupanqui”, Marcos Montes traza un personal acercamiento a esa herencia que asumirá el sábado en vivo con un recital gratuito en el Borges. El artista Marcos Montes, actor y músico capaz de abordar muy diferentes registros interpretativos, sorprende al adentrarse con conocimiento y personalidad en el universo yupanquiano con el álbum “Un mundo guardado–Canciones y poemas de Atahualpa Yupanqui” (Los Años Luz) que el próximo sábado a las 20 asumirá en vivo en un concierto gratuito en el Centro Cultural Borges (Viamonte 525). En notas de prensa Montes reveló que su vínculo con este repertorio lleva 15 años por escenarios de Argentina, Uruguay, Francia y España aunque la inspiración para abordarlo duplica ese tiempo ya que se remonta al momento en el que presenció en el Teatro Nacional Cervantes un concierto homenaje de Suma Paz a su mentor y sumo artista criollo. “’Hay un aromo nacido en la grieta de una piedra / parece que la rompió pa’ salir de adentro de ella’ nos dijo Suma a los espectadores. Ese día sentí un llamado, como me había pasado pocos años antes, cuando resolví dedicarme al teatro. Aunque ahora era otra la urgencia: me llegaba la necesidad de pasar el mensaje que la tierra tiene para sus hombres y mujeres”, evocó. Entre aquella revelación y el trabajo personal para hacer asumir ese legado, el cantante y guitarrista recién tomó la decisión de dejar registro de ese tránsito cuando se conformó la compañía Telón de fondo, junto a la pianista Fernanda Morello y el cineasta y autor José Militano. Acerca de ese proceso, Montes citó el consejo que Atahualpa Yupanqui supo darle a Suma Paz: “En la vida del artista hay largas esperas, y hay que saber detenerse. El camino es largo; cuidado con los atajos, son cortos, son lindos, pero la van a llevar a otro lado” y en tiempo presente apunta: “Deseo que los años que esperé para acercar al público este disco den cuenta de mi compromiso con la obra y el pensamiento de nuestro máximo trovador”. Pese a su sólido vínculo con la guitarra, al momento de grabar las nueve trabajadas piezas, sumó dos aportes pianísticos para sendas zambas: el de Facundo Ramírez en “La arribeña” y el de Gabriela Bernasconi en “La añera”. Pero otras zambas, la milonga campera, la entrerriana y la huella las aborda en solitario en una nómina que completa con “Milonga del peón de campo”/”Para el que mira sin ver”; “Los horneros”; “Recuerdos del Portezuelo”; “El aromo”/”Huella, huellita”; “El vendedor de yuyos”; “Zamba perdida”; y “Mi regreso”. Montes, además, incorpora otro de sus talentos al recitar intercaladamente versos de Don Ata para ofrecer un recorte parcial pero acabado del creador fallecido 23 de mayo de 1992, a sus 84 años, en la ciudad francesa de Nimes. “Un mundo guardado-Canciones y poemas de Atahualpa Yupanqui” toma algunas de las facetas del autor (o co-autor) de más de 300 obras, entre ellas: “Los ejes de mis carreta”, “Chacarera de las piedras”, “Luna tucumana”, “El arriero”, “Los hermanos”, “Piedra y camino”, “Zamba del grillo” y “Coplas del payador perseguido” y también una parte de su producción poética presente en títulos como “El cielo está dentro de mí”, “Cerro Bayo”, “Aires indios” y “El canto del viento”, aunque sobre ese friso sonoro despunta la voz propia de Montes quien no se limita a la mera recreación de esos tesoros culturales. Con esta placa, el artista alcanza su quinto volumen después de “Now’s the time” (2000) con el grupo de jazz vocal Blow Back; “Way down South” (2004); “Toco y me voy… un poco toco”, con la cantante y actriz Gipsy Bonafina (2008); y “Trois tangos”, con Axel Krygier y Gonzalo Demaria (2010), además de ostentar una imponente actividad actoral que entre 2009 y 2018 lo llevó a residir en Francia para trabajar con Alfredo Arias. También fundó el grupo de teatro (H)umoris Dramatis junto a Carlos Portaluppi y Guillermo Ghío e hizo participaciones en televisión, series y cine bajo las órdenes de James Ivory, Roland Joffe, Ana Katz, Anahí Berneri y Daniel Burman, entre más. Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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“Unidad básica”, dirigida por Pompeyo Audivert y Andrés Mangone.

Teatro Sobre “Unidad básica”, dirigida por Pompeyo Audivert y Andrés Mangone. Hurgar en el vacío para llegar a la unidad básica, al mínimo ladrillo que constituye todo lo que existe y encontrarse con el infinito. Una partícula subatómica se subdivide en otra y esta, en otras, y cada vez que creemos llegar a la originaria, una explosión, una perseverante creación de mundo se obstina en particiones. Y lo que se parte parte, zarpa. Va hacia otro encuentro, hacia otra forma, hacia otra historia. Pero, si la historia padece de aferramientos, aunque el movimiento continúe, la potencia se estanca. Así pasa cuando lo originario está perdido. En Argentina, “unidad básica” remite a la célula mínima de organización del peronismo. No es un origen abstracto, sino un origen encarnado, conflictivo, construido y atravesado por luchas. Pero, se sabe, todo relato histórico incluye la trampa de un origen pleno. Porque, al igual que sucede a nivel de las partículas, lo originario está marcado por el desconocimiento, por un desfasaje, por un tiempo que es siempre antes o después. Así, nunca resulta una unidad, sino algo que se revela como fallado. Por eso, unidad básica puede leerse como resto mínimo, como la ruina que permanece después de una fractura, a la vez que resulta una ficción necesaria, la necesidad de recomponer una totalidad que no existe. Podríamos decir, la unidad no se rompe después, sino que ya nace dividida o dividiéndose. Y en esa dirección va la obra que se puede ver los domingos a las 18:30 en el Centro Cultural de la Cooperación. Lo básico de esta unidad es el punto de condensación de una pérdida, aquello que se invoca para suturar una división constitutiva, tanto en lo político como en lo subjetivo. ¿DÓNDE ESTÁ LA ENTRADA? Para la filósofa y psicoanalista Anne Dufourmantelle, la obsesión por la seguridad, por cerrar, por hacer Uno termina por separarnos, desterrarnos, exiliarnos de nosotros mismos. En cambio, frente a la unidad como totalidad, propone la dulzura: estar con otros sin reducirlos a lo mismo, un vínculo sin fusión. Y es evidente que Pelusa y Beto no leyeron a Dufourmantelle. Ha habido un golpe, Perón cayó o volvió a caer. Ellos fugan no se sabe de dónde ni muy bien hacia dónde, aunque el destino declarado e imposible sea la Antártida. Ha habido un golpe que los ha golpeado mucho y ambos están heridos. Y, mientras llegan a una primera estación del exilio -una unidad básica en Comodoro Rivadavia-, disputan por la heroicidad de sus heridas. Beto actúa como si la militancia consistiera en apretar los dientes y ser obedecido. Y Pelusa, sumergido en su herida, vacila entre el mandato y la renuncia. Los dos sangran. Pero Pelusa no puede más. Cuando un cuerpo grita que no puede más y el compañero le pega en la herida, el exilio ya está consumado. Sin embargo, ambos merodean en las afueras, como quien dice en el purgatorio- antesala del exilio. Así las cosas, ¿dónde está la entrada del exilio si, como afirma María, “ya no estamos en el país, señor”? Por su parte, María, Pedro y Oscarcito, -guardianes o pretendidos guardianes de la Unidad básica 3219; familia o rejunte; madre, padre e hijo o tres formas de la desolación y la servidumbre- habitan su propio ostracismo: “todo está inundado, el agua bloquea las salidas”. Para peor, “Ha habido una fractura”, “Ha habido traiciones”, “Ha habido renuncias para evitar males mayores”. Y, mientras unos ofrecen refugio, los fugados se tiran cuchilladas de muerte: un hábito de vínculo, que pretende no tener más consecuencias que un empujoncito. Así, la simplicidad de un “Perdóname, no es nada, vamos, compañero” indistingue vivir y morir. Así ocurre en la desolación, cuando el puente con el mundo y con ellos mismos se ha quebrado. Entonces, los exilios se superponen dentro de la unidad que se ha vuelto demasiado básica. Y, cuando Beto y Pelusa atraviesan el marco que une el interior con la inundación, solo Oscarcito, -¿el niño, ¿el viejo aniñado?, ¿el indio vuelto peón?- parece poder comprender qué ve a la distancia. Más silencioso que el resto, Oscarcito merodea su infancia inquieta, habla poco, aunque al circular entre los demás traza el hilo indispensable que une todos los exilios truncados. Oscarcito recuerda tanto al Clov de “Habitación Macbeth”, que una sospecha en un momento si detrás del vano de esa puerta no estarán dando otra función. Lo que es seguro: por ahí no se entra al exilio definitivo. EN LA RADIO NO HABLABAN DE TI El retrato de Perón y Evita ha sido cubierto con un mapa de la República Argentina, es decir, de un país que ya no existe, que va hacia el exilio de sí. Para colmo, cuando sopla el viento del sur, no hay forma de distinguir entre las ráfagas contra las chapas, la vibración de una frecuencia abierta de la radio y el jadeo de un animal recién despierto: “la respiración gigantesca que no termina más y pasa por encima”. El viento contra la chapa reedita el golpe a Perón y corta toda posibilidad de contacto: “Atención, aquí Unidad Básica 3219. Creemos tener los circuitos de recepción fundidos más no los de trasmisión. Asumimos estar siendo escuchados y no tener retorno, repito, no tenemos retorno, pero aún podemos trasmitir”. No hay retorno, entonces, porque lo que ocurrió aún ocurre como herida: “Perón murió hace rato” “Puede ser, pero el dolor no acaba”. Y, si el dolor se instala, el tiempo del reloj está abolido o es un secreto que solo María custodia a modo de afrenta o venganza contra ese hombre que no ha hecho más que ponerla en peligro con sus ilusiones radioaficionadas. También el espacio perdió sus coordenadas. Solo resta “viento, cenizas en el viento”, y un zumbido, como toda señal de un contacto. En el fondo del derrumbe, apenas persiste una vibración que conduce a otro fondo y a otro fondo: “La única verdad es la realidad María, por más que sea mentira”. LA MUERTA QUE

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“Hangar rojo” donde la memoria remonta vuelo

Cine La dolorosa historia latinoamericana con sus procesos políticos de muerte y represión encuentra en el largometraje chileno “Hangar rojo” que integra la Competencia Oficial del 27° Bafici en curso, un singular abordaje que aporta a la memoria desde un lugar tan novedoso como incómodo. La trama filmada se despliega en torno a los largos días donde se desplegó la asonada militar con la que Augusto Pinochet derrocó al presidente socialista Salvador Allende en septiembre de 1973, el cineasta Juan Pablo Sallato construye desde un drama ético y personal un documento de época que atraviesa y enlaza. Apoyado en el libro “Disparen a la bandada” de Fernando Villagrán y contando con un ajustado guion de Luis Emilio Guzmán, el realizador que aquí se lanza en solitario a la ficción recorta un subyugante perfil del capitán de la Fuerza Aérea Jorge Silva, que en el filme está a cargo de una academia de aviación donde los militares golpistas deciden instalar un centro clandestino de detención. Sobre el rostro y los gestos mínimos del aviador estupendamente asumido por Nicolás Zarate se aprecia el desacuerdo, el miedo y la obediencia que lo habitan en momentos donde queda colocado bajo el mando de quienes en su momento denunció. Esa angustia la traslada al hogar que comparte con Rosa (Catalina Stuardo) una profesora universitaria de historia y al vínculo con el sargento Hernández (Aron Hernández) su admirador y discípulo. Los arrestos masivos, la tortura, la sed de venganza de los uniformados contra el proceso político truncado y la rebeldía de Silva surcan como atmósfera una narración en blanco y negro donde el cine como arte toma la palabra. “Hangar rojo” entonces no solamente visita la evocación valiente y completa de un pasado desde una óptica diferente y lo hace a partir de un concepto audiovisual subyugante, sino que invita a conocer el recorrido de ese integrante de las fuerzas armadas que por su determinación padeció la tortura, la cárcel (una prisión compartida con camaradas como el general Alberto Bachelet, padre de la expresidenta trasandina) y el exilio en Gran Bretaña donde falleció en agosto de 2024. Tras un elogiado paso por otros festivales donde, por ejemplo en Málaga cosechó cuatro premios) y en el marco del Bafici en curso, a la película le queda una proyección que tendrá lugar mañana, domingo 19, a las 13.45, en la Sala 1 de Cinépolis Plaza Houssay. Revuelto Radio — Abrazo de música y palabra. Suscribite a YouTube ➯ https://www.youtube.com/@revueltoradio Sitio oficial ➯ https://www.revueltoradio.com.ar Instagram ➯ https://scnv.io/qIfb Mandanos un WhatsApp ➯ https://wa.me/541138040150 ¡Descargá nuestra #APP! ➯ https://scnv.io/nCON

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