Mauro Leyes es un guitarrista entrerriano que venía mostrando sus credenciales como integrante del ensamble de jazz Entre Tres Trío, del dúo Arapoty que lo une a la cantante Agustina Monzón y, fundamentalmente, del Carlos Aguirre Sexteto ya que es de la mano del pianista y compositor que llega a su álbum debut a través del sello paranaense Shagrada Medra.
El nombre de “Mestizaje” le calza perfectamente al espíritu de este primer disco para el que Mauro apeló a composiciones propias y originales para guitarra de ocho cuerdas, un instrumento que fue desarrollando al formarse con Matías Arriazu tras ganar una beca del Fondo Nacional de las Artes para conseguir el objetivo de “escapar un poco de la mecánica que impone la guitarra y no dejar que la mano piense por uno y tome caminos predeterminados”, tal como explicó en relación a “Preludio para un día lluvioso”, el bello tema dedicado justamente al instrumentista y docente formoseño
Sin aferrarse a género alguno y buscando un sonido que ya se aprecia como gesto propio, el repertorio exuda libertad y hace convivir cinco miniaturas (una de ellas, “Pequeño vals”, inspirada en los valses del acordeonista Richard Galliano) con diversos motivos disfrutables pese a su breve duración con otras ocho piezas donde en medio de homenajes irrumpen el folclore local y también el latinoamericano.
De cuño nativo descuellan el pulso litoraleño de “Amigo Juan” y el “Huayno para una espera”, mientras que Brasil aparece de la mano de temas como “Dominó”, “Balconcito” y “Choro para Guinga”, este último dedicado al guitarrista y autor carioca.
En la nómina hay espacio para un inspirado tributo a sus colegas Augusto y Quique Sinesi en “Sinesiana” y el magnífico “El obstinado” donde el prodigio de ser desarrollado en dos planos superpuestos no le impide ser portador de una belleza inquietante.
Sergio Arboleya
Mauro Leyes






